Jésica estaba en un sueño y no quería despertar jamás.
"Esto no está pasando...seguro. Es demasiado bueno."-Pensó.
La joven quedó paralizada al comprobar que era verdad, puesto que sentía dolor al pellizcarse la piel por comprobar si estaba dormida.
-Hugo...yo...sí.-
La expresión de Hugo era bastante desconcertante. Al haber tardado tanto en responder Jésica, había "desconectado" y no prestó atención a la respuesta.
-¿Qué...qué has dicho?-Preguntó Hugo.-
-Que sí...me casaré contigo.-Respondió Jésica llorando de emoción.-
-¡De verdad, te amo tanto!-
Se levantó Jésica y saltó a brazos de su novio y le besó apasionadamente.
Jésica llevaba planeando desde pequeñita cómo sería el día en que un hombre se le declarase, y esa era la forma que siempre soñó, después de cenar, a la luz de las velas.
Esa noche durmieron en la cama de Jésica abrazados.
La felicidad se hacía notar en sus caras.
A la mañana siguiente, Jésica se despertó con la sensación de haber vivido el mejor día de su vida
Querido diario:
¡Por fin ha ocurrido!, Hugo me ha pedido que me case con él, y por supuesto he dicho que sí.
Llevaba meses intentando que me lo pidiera y lo ha hecho, soy la chica más feliz del mundo ahora mismo.
Estoy deseando ver a los chicos y decírselo.
Cerró el diario y se dio la vuelta.
Contempló embobada como su futuro marido dormía sonriente y le acarició la cara.
-Buenos días precioso.-Le susurró al oído.-
Hugo sonrió y le devolvió el saludo.
-Buenos días princesa.-
Jésica le besó y se levantó de la cama...bueno lo intentó, porque Hugo se lo impidió.
-Quédate un poquito más...-
-Tengo hambre cariño...-
-Aquí me tienes.-Bromeó Hugo.-Sírvete.-
Jésica se rió, besó de nuevo a su novio y se levantó.
-En serio, tengo que comer algo, aún estoy algo débil por lo de ayer.-
Hugo se estiró y bostezó y se levantó de la cama.
-Te acompaño, porque si me quedo aquí me duermo otra vez.-
-Vale, pero...da igual.-
Hugo sonrió y abrazó a Jésica.
-Pero que mujer más guapa tengo.-Le susurró a Jésica al oído.-
Jésica sonrió y le abrazó.
-No tanto como mi marido...-
Ambos sonrieron y Hugo fue a cambiarse al cuarto de Laura y Jésica se cambió en el suyo.
Se vistieron y salieron al bosque para que Jésica "desayunara" y al llegar se encontraron a Elena, Diego, Lana y Daniel.
-¡Hola chicos!-Saludaron a la vez Jésica y Hugo.-
-¡Hola tía!-Saludó contenta Lana.-
Hugo se acercó y se puso a hablar con Diego y con Daniel.
-Los hombres somos los que no comemos jajaja.-Comentó Hugo.-
-Ya ves...jajaja, en fin, ¿qué tal Hugo?-Preguntó Daniel.-
-Pues muy bien...-Respondió Hugo mirando a Jésica sonriente.-
Diego vio la mirada de Hugo y se dio cuenta de que ocurría algo.
-¿Qué sucede?-Preguntó Diego.-
-Nada...que yo sepa.-Respondió extrañado.-
Elena vio a Jésica sonriente, a pesar de estas devorando literalmente a un ciervo.
-¿A tí te pasa algo?-Preguntó Elena.-
-No...bueno...sí.-
-Cuéntamelo, ¿algo malo?-
-¡No!, ni mucho menos...es solo que..-
Elena no le dejó terminar y sacó su primera conclusión.
-¿Te han aceptado en la universidad?-
-Mejor aún jajaja.-
Lana se acercó a ellas y comentó sobre el tema.
-¿Te ha tocado la lotería?-
Elena y Jésica se rieron. En ese momento Lana parecía tener la edad que realmente tenía, ya que si a Jésica le hubiera tocado la lotería ya lo habría dicho o lo estaría celebrando.
-No jajaja, esperad a que vayamos con los chicos y lo digo allí, siempre que Hugo no haya dicho nada.-
Jésica empezó a correr y en seguida llegó con Dani, Hugo y Diego.
-¿No has dicho nada?-Le preguntó a Hugo.-
-Sabía que lo querías hacer tú, así que cuando quieras.-
Llegaron Lana y Elena y Lana preguntó por lo que estaba tan contenta Jésica.
-¿Preparados?-Preguntó Jésica para crear más suspense.-
Todos asintieron y sonrieron.
-Me podéis llamar Jésica Lac si queréis.-
-¿Por qué?-Preguntó Lana.-
-¡Mi vida, felicidades!, ay tesoro que bien-Dijo Elena abrazando a Jésica.-Hugo, cuida bien de esta encantadora chica, es lo mejor que te pasará en la vida.-
Jésica y Hugo se miraron y se rieron.
-No lo dudes.-Respondió Hugo a su hermana abrazando a Jésica.-
Las felicitaciones fueron una gran forma de comenzar el día para Jésica y Hugo.
Volvieron a casa y se pusieron a preparar la comida, ya que iban a salir a pasear antes de comer y no querían estar pendientes de si llegaban a tiempo.
Mientras cocinaban, a Jésica le sonó el teléfono.
-¿Hola?-Contestó Jésica.-
-Hola Jess, soy Lucy, Cristian me ha dado tu teléfono.-
Hugo le preguntó a Jésica que con quién hablaba y Jésica respondió con un gesto con la mano hacia abajo para indicar que la persona era pequeña y movió los labios sin pronunciar su nombre para que él le leyera lo labios y Lucy no supiera que habían preguntado por ella.
-Hola cielo, ¿qué quieres?-
-Necesito tu ayuda.-
Jésica comenzó a hablar con Lucy moviéndose por toda la habitación y, cuando finalmente colgó, le dijo a Hugo que tenía que irse.
-¿Qué ha ocurrido?-Preguntó Hugo lavándose las manos después de terminar de cocinar.-
-Lleva desde que atacó a su prima sin comer, y acaba de pasar por una calle donde se ha caído una persona y hay sangre, y me ha pedido que vaya a ayudarla, si te vienes me harías un favor.-
Hugo asintió sin dudarlo y fue con su novia a ver a Lucy.
Era pleno verano, así que el pueblo estaba medio vacío; lo suficientemente vacío como para ir corriendo Jésica como el vampiro que era sin resultar sospechosa.
-Te espero con Lucy.-
Eso fue lo último que dijo Jésica antes de echar a correr para ayudar a su amiga.
Llegó Jésica a una calle junto a un parque de niños, probablemente propiedad de la guardaría que estaba justo en frente.
Lucy estaba sentada en el suelo agarrándose las piernas con las manos para no moverse.
-Lucy, ¿te encuentras bien?-
Lucy negó con la cabeza. La tensión que tenía en ese momento la pequeña era visible a metros de distancia, al menos para ella.
-¿Cuánto llevas sin comer?-Le preguntó Jésica.-
-Desde lo de mi prima...-
Jésica levantó a Lucy y la cogió en brazos como si fuera un bebé.
-Te voy a llevar al bosque donde como siempre.-Dijo Jésica.-
Procuró no mencionar las palabras "sangre" o "humanos" en la frase para evitar sospechas.
Lucy asintió y vio de lejos a Hugo.
-¿No es ese tu novio?-
Jésica giró y vio a Hugo acercarse corriendo.
-¿Dónde vais?-Preguntó Hugo.-
-Me la llevo al bosque, tiene más hambre del que pensaba...-
-Lo sé, lo he notado...-
Hugo notó la tensión en el interior de Lucy al igual que lo hizo Jésica.
Los tres fueron al bosque y Lucy vio que se encontrarían a Cristian en breve.
-"No quiero que me vea así, haz algo..."-Pensó Lucy.-
Jésica miró a su derecha y le hizo señas a Hugo para indicarle que Cristian estaba cerca y que Lucy quería que le distrajese.
Sin apartar la vista de su novio, Jésica logró leerle los labios: "Id por la derecha, es más largo pero más seguro."
Jésica le hizo caso y giró y a los pocos metros Hugo se cruzó con Cristian.
Mientras Hugo le distraía, Jésica aprovechó y empezó a correr para llegar al bosque y al llegar vieron un ciervo cerca de donde esta mañana había matado a otro.
-¿Sabes cazar?-Preguntó Jésica.-
Lucy negó avergonzada con la cabeza.
-¿No has cazado nunca?-
-No...este año he sobrevivido a base de animales muertos o de alguna persona herida en un accidente...no estoy orgullosa de lo que he hecho..., enséñame a cazar por favor Jess.-
-Por supuesto...pero no uses esto para las personas, procura alimentarte de animales solo.-
-Entendido.-Respondió feliz aunque hambrienta.-¿Cómo empezamos?-
Jésica sonrió al ver el entusiasmo de la pequeña por aprender a cazar, cosa que siendo humana no se le habría ocurrido nunca.
-Es como los gatos, ¿has visto a un gato cazar?-
-Sí...a mi gatita de cuando era más pequeña, le encantaba cazar un ratón de juguete.-
-Muy bien, pues te tienes que colocar lejos, lo suficiente para que el animal no te huela y huya. Ten en cuenta que tu velocidad es muy superior a la de cualquier animal de los que hay por esta zona, así que la distancia no es ningún problema...-
Jésica instruyó a Lucy para que su primera caza fuera bien, y resultó ser un éxito absoluto.
La pequeña Lucy se alimentó y consiguió controlarse para no matar al ciervo, pues era como Jésica, amante de los animales.
Hugo no había vuelto, pero no se preocuparon, ya que era muy posible que se hubiera entretenido con Cristian o que hubiera decidido ir a dar una vuelta con él.
-¿Y qué tal con tu novio?-Preguntó Lucy.-
Jésica sonrió y le puso la mano en el hombro a Lucy.
-Pues anoche me pidió que me casara con él, y le dije que sí...así que...-
-¡Qué bien!, me alegro un montón, jajaja, hacéis una pareja perfecta, seguro que todo os va muy bien.-
Las dos chicas se abrazaron debajo del árbol en el que estaban apoyadas, y escucharon un ruido entre los arbustos.
-¿Lo has oído también verdad?-Preguntó Lucy.-
Jésica asintió y buscó con la mirada el origen del sonido.
Lucy vio a Hugo escondido y decidió fingir que buscaba por otra zona para hablar con él.
-¿Por qué estás escondido?-Susurró Lucy.-
-Mi hermana le ha dicho a todos que nos vamos a casar y quiere darle una sorpresa, no estoy yo, somos muchísimos...imagino que los olerás a todos.-Bromeó Hugo.-
Lucy empezó a oler y, efectivamente, detectó muchos vampiros pero sobre todo a los hombres lobo.
-¿Qué hago para distraerla?-
-Dile que has visto algo moverse por allí.-Contestó Hugo señalando la dirección opuesta.-
Lucy asintió y fingió que perseguía algo.
-¡Jess, hay algo aquí!...¡ayúdame que se ha movido, está en ese árbol!-Dijo corriendo hacia el mencionado árbol.-
Jésica corrió hacia Lucy a buscar el animal o lo que hubiera encontrado, y en lugar de eso encontró una tarjeta en el suelo: "Felicidades vampirita".
Se extrañaron ambas al ver la nota, pero Lucy supo que Hugo les mandó hacia ese sitio para que Jésica leyera la nota.
-¿Qué es esto?-Preguntó Jésica.-
-No se...se le habrá caído a alguien...¿no será tuya?-
Jésica negó con la cabeza y miró la nota otra vez.
-Vampirita solo me lo llama una persona...Clara.-
En ese momento salieron todos de entre los arbustos y gritaron: "¡Felicidades!.
Jésica se giró rápido y vio como todos sus amigos estaban allí: Elena, Diego, Lana, Daniel, Carlos, Pablo, Ana, Amanda, Alejandro, Clara, Pedro, Cristian, Azucena, Lorena, Carolina, Lidia, Marcos y Cristian.
-¿Cristian, qué haces aquí?-Preguntó Jésica.-
-Me encontré hace un rato con tu novio y hablando me dijo que iban a hacer una fiesta sorpresa por tu boda y me apunté.-
-"¿Entonces no sabía nada de esto?-Pensó Jésica.-
Lucy negó con la cabeza, asombrada también de ver a su primo.
-Bueno...¿cuándo me pensabas contar que te vas a casar?-Preguntó Pedro corriendo a abrazar a su amiga.-
Jésica se rió y le abrazó encantada.
-Tenía pensado decíroslo poco a poco pero...pero...-
Elena vio que Jésica hacía gestos que ella ya había hecho hacía ahora dieciséis meses.
-Un momento.-Dijo Jésica con la mano en la boca.-
Salió corriendo y nadie tuvo la oportunidad de decirle nada, pero Lidia y Elena sabían lo que pasaba.
-"¿Cuánto hace que Jésica y tú os habéis...ya sabes...acostado?"-Preguntó Elena a su hermano, ingeniándoselas para que ningún otro hombre lobo ni ningún vampiro pudiera escucharla.-
-"8 semanas más o menos..."-
-Lidia, 8 semanas..., ¿lo dices o lo digo?-Preguntó Elena.-
-Dilo tú que eres familia.-Respondió sonriente Lidia.-
Elena accedió a informar a la familia de la noticia que quería dar.
-Chicos...Jésica...-
-¡Estoy embarazada!-Gritó Jésica nada más llegar.-
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