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viernes, 22 de febrero de 2013
CAPÍTULO 15: Por si fuera poco...
Las cortinas se movían por el aire de la calle. La ropa que estaba tendida en el patio parecía que iba a echar a volar en cualquier momento.
Jésica corrió las cortinas, llevó las dos tazas de café a la mesa y se sentó.
Durante unos minutos no habló nadie, y se produjo un silencio incómodo, hasta que finalmente se rompió el hielo.
-Lo siento tesoro...todo lo que necesites nos tienes aquí.-Dijo emocionada Carlota.-
Jésica se secó las lágrimas con un pañuelo y abrazó a sus tíos.
-¿Qué tal has dormido?, la peor noche es la primera.-Comentó Javier.-
Jésica se acomodó en el regazo de su tía, como cuando era pequeña y respondió a la pregunta.
-Mal, he tenido pesadillas y he dormido tarde y...en fin, con ganas de que el día de hoy acabe.-
Se escucharon pasos en las escaleras y Jésica avisó de que era Ana.
-¿Con quién hablas Jess...?...¿mamá?, ¿papá?-Preguntó Ana sorprendida.-
Carlota se levantó y abrió los brazos para darle un abrazo a su hija.
Ana sin dudarlo fue corriendo y la abrazó, y después a su padre.
-No sabéis cuánto os he echado de menos...-Dijo casi llorando.-Lástima que tengamos que vernos así...-Dijo mirando a Jésica.-
Javier abrazó a Jésica y la besó la frente.
-Que llevemos tiempo sin hablar no significa que cuando nos necesitéis cualquiera vengamos.-Explicó el tío de Jésica.-Y creo que ahora mismo nos necesitáis...
Jésica asintió con la cabeza y empezó a llorar.
Tras un largo rato hablando, llamaron a la puerta.
-Yo...yo abro.-Dijo Jésica secándose las lágrimas.-
Abrió la puerta y vio a Carlos llorando junto a Amanda.
Jésica volvió a llorar y les invitó a pasar como pudo, y aún que no pronunció bien, entendieron lo que decía perfectamente.
Carlos no sabía que sus padres habían venido y se sorprendió del mismo modo que Ana.
-¿Dónde está Laura?, pensaba que abriría ella la puerta...al ser la más pequeña supuse que le habría afectado más la noticia.-Preguntó Carlota.-
Ana, Carlos y Jésica se miraron extrañados.
-¿Ha preguntado por Laura en serio?-Prensó Jésica.-
Carlos asintió tímidamente sin ocultar su sorpresa.
-Tía Carlota...¿por qué preguntas por Laura?-Preguntó Jésica.-
-Jess...se que es duro de asimilar la pérdida de un ser querido, pero si lo es para ti, imagínate para tu hermana pequeña.-Respondió Carlota.-¿Dónde está?
Jésica se sentó en el sofá y se secó las lágrimas que le quedaban, de modo que Ana respondió a la pregunta.
-Mamá...¿por qué habéis venido?-
-Para apoyaros en lo que haga falta, en especial a Jésica y Laura...la pérdida de un padre es dura.-
Jésica abrió los ojos rápidamente y se quedó bloqueada.
-Car...car...tía...tía Carlota...¿puedes explicarte mejor?-Tartamudeó Jésica sin mirarles a la cara.-
Su tío Javier se sentó en el otro sofá y respondió a la pregunta de Jésica.
-Nos llamó ayer la policía diciendo que habían encontrado...descuartizado el cuerpo de tu padre hace 3 días en casa de tus padres, en tu antigua habitación, pero que por lo visto lleva muerto...4 años. Supusimos que os habrían avisado a vosotras ahora por eso venimos a acompañaros...-Contemplando la expresión de desesperación de Jésica, intentó averiguar qué más le pasaba a su sobrina.-¿Qué te ocurre Jess?, estás más triste ahora que hace medio minuto.-
Jésica echó a llorar abrazada a su tío Javier.
-Pues que...no..no...no sabía lo de papá...-Dijo llorando.-Creí que veníais por lo de Laura.-
Sus tíos se sorprendieron al escuchar la explicación de Jésica.
-¿Qué le ha pasado a tu hermana?-Preguntó preocupada Carlota.-
-¿Puedo decirles toda la verdad a tus padres?-Pensó Jésica.-
-Diles que tuvo un accidente de coche o algo así, lo asimilarán mejor.-Respondió Carlos.-
Javier y Carlota esperaban impacientes la respuesta de su sobrina y cuando la escucharon todo cambió.
-Laura falleció ayer por la tarde...tuvo un accidente en clase de química...-Respondió inventándose una excusa Jésica.-En una excursión a un laboratorio en Toledo, un experimento salió mal y provocó una explosión en la sala en la que estaba Laura y falleció. Sus compañeros están muy graves y uno de ellos creo que también murió pero no estoy segura, lo que sí que se es que Laura murió en el momento.-
Tras la explicación, Carlota se derrumbó por completo.
-A tu hermana...le cambié los pañales...le di de comer...y la dormí en brazos hasta que no pude más...no me puedo creer que haya pasado esto...-
Jésica abrazó a su tía y vio sus ojos vidriosos por las lágrimas. El tono verde oscuro de sus ojos pasó a ser casi verde claro por las lágrimas, y su voz dulce y suave pasó a estar entrecortada.
-Cu...cuan...¿cuándo es el funeral?-Preguntó tartamudeando Carlota.-
-Jésica quería que fuese hoy, pero creo que si el tío ha muerto, tal vez un día de espera no vendría mal....-Intervino Carlos.-
Jésica negó con la cabeza inmediatamente.
-No quiero otro día más así...si tengo que despedirme de mi hermana y mi padre....prefiero hacerlo a la vez...no quiero más sufrimiento.-Argumentó Jésica aportando su idea.-
-Me parece lógico...-Dijo Ana sollozando aún.-¿Cómo es que el tío Raúl lleva muerto 4 años?, la tía Cristina murió hace 1 año escasamente y no dijo nada nunca.-
Jésica recordó la muerte de su madre: "Una tarde apareció desangrada, en su habitación. 4 años antes su padre fue asesinado y murió desangrado en su antigua habitación"
-Mi padre murió igual que mi madre...asesinada.-Dijo Jésica.-
Carlos negó con la cabeza la afirmación de Jésica.
-Jess, el forense dijo que murió por una caída, se abrió la cabeza y se desangró, es lógico.-
-Carlos, eso es lógico, pero entonces, ¿cómo llegó hasta mi cuarto su cuerpo?-Preguntó Jésica para que recapacitara sobre su teoría.-
Se formó un silencio que terminó rompiendo Carlota.
-Jésica...¿podemos hablar en privado?-
Jésica asintió y se levantó del sillón.
Carlota y Jésica fueron al patio de atrás a hablar a solas mientras el resto debatía sobre las posibilidades de los sucesos ocurridos.
-¿Qué ocurre tía Carlota?-
-Jésica, no se cómo murió tu hermana, pero se que no ocurrió lo que has dicho tú, ¿qué ha pasado?-
Jésica miró a su alrededor, y tras comprobar que no había nadie miando, respondió.
-¿Qué te hace pensar que he mentido?-
-Cariño, yo seré humano pero en mi familia hubo muchos brujos...yo no heredé el don de la magia pero soy capaz de leer la mente de ciertas personas y de saber si mienten o no...y tú mientes.-
Al decir esto, Jésica se quedó en blanco. Jamás pensó que su tía podría haber sido bruja...como Ana.
-¿Por eso Ana es bruja?-Preguntó Jésica razonando los hechos que habían ocurrido.-
Carlota asintió y explicó el por qué.
-Pablo y Carlos son como yo, provienen de familias de brujos pero sin embargo, no tienen poderes. En cambio, tu prima los tiene, y por una sencilla razón: tu madre lo quiso.-
-¿Mi madre?-Preguntó sorprendida.-¿Qué tiene que ver mi madre con tu hija?-
-Tu madre es mi hermana, y al igual que yo, en sus genes lleva la magia, pero no la puede usar.-Explicó Carlota Miró.-Cuando nació Carlos, descubrimos que no podía usar sus poderes por alguna extraña razón. Poco después llegó al mundo mi querido Pablo, y tuvo ese mismo problema. Ni tu madre ni yo queríamos que nuestros nietos no pudieran ser magos por lo que acudimos a una bruja con años de experiencia que hizo un hechizo con el que nos aseguraba que la próxima niña que tuviéramos alguna de las dos sería bruja seguro. Dejó claro que tenía que ser niña, pero por suerte no fue un problema. Dos años después di a luz a Ana, y después nació tu hermana Laura, pero ella ya era la segunda niña, con lo que el hechizo se anuló y con Ana se terminó el linaje de brujos de la familia. Llega un momento en la vida de una bruja en la que esos genes que proporcionan poderes pasan a ser casi invisibles e imperceptibles, y se acaban perdiendo.
Jésica se sorprendió con el relato de su tía. Según ella, Laura y ella podrían haber sido brujas pero no lo fueron.
Sin embargo aún tenía dudas.
-Sigo sin entender la relación entre Ana y Laura.-Dijo Jésica.-
Carlota se sentó en el suelo, sentó a Jésica a su lado y continuó contando la historia.
-Tu madre aún no tenía ninguna hija tras el conjuro, pues tú ya habías nacido meses antes y no te afectaba el hechizo. Ambas queríamos que una de nuestras hijas continuara el legado de brujas, y tu madre renunció a sus poderes por mí. Quería que de mis hijos, uno de ellos tuviera poderes, ya que era difícil que se quedara embarazada y de ese modo desaprovecharíamos el hechizo. Así que decidimos que sería yo la que traería al mundo a la última bruja de la familia.-Una vez que contó la historia, se centró en la respuesta a la pregunta.-La relación que hay es que al llevar vosotras esos genes de brujas, y al tener yo mi don para leer mentes, he podido detectar que una bruja estaba mintiendo, y a mi hija Ana la tengo controlada, y cuando has dicho lo de Laura lo he recordado. Por lo que nos dijeron tus bisabuelos, si hubieras podido usar tus poderes, serías la bruja más poderosa de la familia, de modo que todos los poderes que tenemos los usamos para tu bien, porque nunca se sabe cuando podrás recuperar la magia.-
Continuaron hablando durante casi una hora, haciendo preguntas y respondiéndolas.
Se acercaba la hora de comer y llegaron a casa Hugo y Daniel.
Jésica se levantó corriendo a abrazar a Daniel.
-¿Cómo estás mi vida?, ¿necesitas algo?-Le preguntó Jésica.-
Daniel lejos de llorar, soltó una pequeña carcajada.
-En todo caso te lo preguntaría yo a ti, ¿no crees?-Respondió Daniel.-
-Ambos estamos mal, pero a mi me lo han preguntado muchas veces ya, y eres la persona a la que creo que más le afecta junto a mí...casi más que a mis primos.-Explicó Jésica.-Por cierto chicos...hay algo que no sabéis y que acabo de enterarme...mi padre apareció muerto hace 3 días pero lleva muerto 4 años...y ha sido igual que con mi madre, pero ha aparecido en mi antiguo cuarto.-
Hugo abrazó a Jésica y a Daniel.
-Cariño lo siento mucho de verdad, perder a tanta gente a la vez es duro...y Daniel...-No dijo más, simplemente abrazó al amigo de Jésica.-Cualquier cosa que necesites...
Daniel asintió al instante.
El resto del día fue, como era de esperar, muy duro para todos, pero sobre todo para Jésica, que despidió a su padre y a su hermana.
Fue un día de pena, llantos y tristeza, y de reencuentros con parientes a los que hacía años que no veía, amigos que se habían enterado de la noticia y con vecinos del pueblo que apoyaron a Jésica.
Durante ese día el apoyo fue masivo, y Jésica lo agradeció, pero le faltó una persona en todo el día, a parte de su primo Pablo que estaba en el hospital recuperándose de sus heridas; habían venido hasta Diego y Elena, que estaba embarazada de 3 meses: faltaba Raquel.
Esa noche la pasó en casa con su novio. Carlos y Ana durmieron con ellos, y Javier y Carlota pasaron la noche en el hospital con Pablo.
Amanda tuvo que regresar a Barcelona porque tenía un último examen que hacer y terminaría oficialmente la carrera, y podría volver a Madrid a estar más tiempo con sus seres queridos.
Por la mañana, Jésica recibió un mensaje de Raquel:
Jésica no puedo más con esto, la culpa es algo que me supera, necesito hablar contigo. Por favor, si me perdonas realmente, no como me dijiste el día que maté a tu hermana, por favor, ven a mi casa mañana a la hora de comer. Si no apareces lo entenderé, pero tengo que hablar contigo cara a cara sin que tus primos me presionen (no te ofendas). Besitos Raquel.
Jésica se levantó y se vistió sin hacer ruido. Al salir de casa, pensando en que no había despertado a nadie, se encontró a una pequeña niña rubia sentada en el banco de su patio.
Jésica llevaba días sin cazar y se moría de hambre, pero consiguió autocontrolarse y acercarse a la pequeña sin más.
-Hola pequeña, ¿qué haces en mi patio?, espero que no te moleste la pregunta, es simple curiosidad.-
La niña alzó la vista y dejó ver dos preciosos ojos azul oscuro...o marino incluso se podría decir. Jésica al verlos se quedó asombrada, jamás había visto ese azul en los ojos de nadie.
-Me llamo Anabel.-Dijo la niña tímidamente.-¿Eres Jésica?-
Jésica se sorprendió de que aquella chica llamada Anabel, a la que en su vida había visto supiera su nombre, pero no le dio mucha importancia. Aún así preguntó a la pequeña.
-Sí, soy Jésica, ¿cómo sabes mi nombre?-
-Mi primo se llama Marcos Ferz y tengo entendido que tuviste hace unos meses un problema con él en una carretera de camino a Ciu...-
Jésica tapó la boca de la niña antes de que hablara. No comprendía como aquella niña sabía tanto sobre ella sin haberla visto nunca.
-¿Quién te ha hablado de mí?-Preguntó Jésica sentándose en el banco, llevándose la mano a la boca para no mostrar sus afilados colmillos, que en ese momento, estaban pidiendo sangre a gritos.-
Anabel se dio cuenta de que Jésica estaba inquieta y le propuso un plan.
-Si tienes hambre, vamos al bosque y cuando hayas comido hablamos.-
En el momento en el que Anabel terminó la frase, Jésica se levantó y cogió de la mano a la pequeña. Pocos minutos después llegaron al bosque y Jésica se fue de caza.
-Tengo muchas preguntas para tí pequeña, pero te las haré después de cazar...¿tú no tendrás que...?-
Anabel negó que tuviera que cazar para alimentarse.
-Lo mío es cosa de magia.-Dijo Anabel.-
Jésica entendió que la pequeña era bruja, pero no había tiempo para hablar, tenía que comer pronto o saldría mal parado cualquiera que estuviese cerca.
Unos 10 minutos después, Jésica volvió y encontró a Anabel sentada bajo un árbol.
Se sentó junto a la niña y comenzaron a dialogar.
-Tengo varias preguntas Anabel, te las haré de golpe y me las vas contestando...o si prefieres responder de una en una...-
Anabel no tuvo que pensárselo demasiado.
-Quiero poner a prueba mi memoria, dímelas primero y luego las respondo.-
Jésica, aún que extrañada por la respuesta, se mostró participativa y comenzó a preguntar.
-¿Cómo sabes mi nombre?, ¿cómo sabes lo que pasó con tu primo en la carretera?, ¿qué sabes exactamente de lo que ocurrió?, ¿cómo sabes dónde vivo?, ¿quién te ha dicho lo que soy?, ¿por qué has venido a verme?-
Jésica dejó las preguntas en ese punto, con esa información le valía de momento. Pocos segundos después, la pequeña Anabel contestó.
-Mi primo me lo dijo, mi primo me lo contó...-Hizo una pequeña pausa para responder sin dar lugar a dudas a la pregunta.-Se que le atacaste con otra persona a él y a un amigo suyo. Mi primo me dijo dónde vivías, mi primo me ha dicho lo qué eras, y lo último...he venido aquí porque...porque...mi primo quiere ser vampiro.-
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