Terminó la larga noche del jueves. ¡Creía que nunca acabaría!
Acabo de despertarme y, aunque solo son las 8 de la mañana, me siento feliz.
La sensación de saber que todo está bien, que no hay nada que hacer y que puedo estar tranquila es muy gratificante.
Tengo un hambre increíble, y bajaré a desayunar dentro de poco, pero antes, voy a ducharme y a vestirme.
Jésica cerró su diario y se dirigió al baño.
Mientras se duchaba, pensaba en que ese viernes iba a ser perfecto.
No tenía clase porque era fiesta, unos problemas que había tenido con Raquel, su mejor amiga, se habían solucionado, iba a ver a su novio a la hora de comer, y luego por la noche vendrían Diego y Elena, la hermana de Hugo, su novio.
Salió de la ducha sonriendo, y se encontró a Laura en el lavabo, mirándose al espejo constantemente.
-¿Estás bien Laura?-Preguntó Jésica preocupada, contemplando como su hermana pequeña se llevaba las manos al estómago y se miraba en el espejo.-
-Sí, tranquila Jésica, no pasa nada, es solo que desde hace unos días me duele la tripa, nada más.-Respondió sonriendo a su hermana mayor.-
-Está bien, pero si mañana te sigue doliendo te llevo al médico, porque igual es un virus o algo.-Le explicó a su hermana.-Voy a hacer el desayuno, ¿quieres tostadas?
-¡Claro!-respondió contenta.-Hace mucho que no tomo tostadas.
Las dos hermanas se sonrieron y Jésica bajó a la cocina a preparar el desayuno.
Mientras se hacían las tostadas, sonó el teléfono.
-¡Yo lo cojo Jésica!-Gritó rápidamente Laura desde arriba.-
-Vale.-Respondió Jésica.-
Continuó preparando el desayuno, y a los cinco minutos bajó Laura vestida.
-Que raro, no estás en pijama.-Bromeó Jésica.-
-Es que hoy tengo que salir por la mañana.-Respondió Laura.-He quedado con Daniel.
-Está bien, pero nada de ponerme luego excusas de si me quedo un poco más o un poco menos, a la hora de comer en casa, que viene Hugo.
-El caso es que Dani me ha invitado a comer a su casa, ¿no te importa?-preguntó mientras se preparaba un café.-
-Claro que me importa Laura, es el cumpleaños de Hugo y va a venir a comer para celebrarlo, deberías estar presente.-Le pidió Jésica a su hermana.-
-Vendré nada más comer, te lo prometo, come tú con él a solas, y luego vengo yo, por favor.-Le suplicó Laura a su hermana mayor.-
-A las cuatro y media como muy tarde te quiero aquí, ¿vale?-Le ofreció.-
-Vale, gracias Jess.-Le agradeció Laura el favor a su hermana.
-De nada, y ahora desayuna que se te enfría anda.-Respondió Jésica sacando las tostadas de la plancha y sentándose en la mesa.-
Acabaron de desayunar y cada una recogió su plato.
Sonó la puerta y Jésica ya estaba pensando en que sería Dani, y estaba en lo cierto.
-Hola Dani-saludó Laura a su amigo.-¿Quieres pasar o nos vamos ya?
-Pues si quieres nos vamos ya.-Le respondió Daniel.-Hola Jess, no te había visto.
-Hola Dann, iba a mi habitación a ordenarla un poco.-Le comentó a Daniel.-¿A donde vais?
Laura y Daniel se miraron y entonces Laura respondió.
-Vamos a la biblioteca a devolver unos libros y luego iremos a dar una vuelta y a comer.
-Laura, solo son las 9 de la mañana, ahora no está la biblioteca abierta.-Replicó Jésica.
-Ya, es que vamos dando un paseo, porque ahora como ya estamos en vacaciones, han cambiado el horario y abren a las nueve y media.-Explicó Daniel.-
-Está bien, pero Laura a las cuatro y media aquí, recuerda.-Dijo poniéndole una mano en el hombro a su hermana.-
-Vale, a las cuatro y media, recordado.-Dijo bromeando. Cogió de la mano a Dani y se despidió.-Adiós Jess.
-Hasta luego chicos.-Respondió cerrando la puerta.-
Jésica subió a la habitación y cogió su diario.
Laura hoy estaba un poco rara por la mañana.
Cuando ha sonado el teléfono no me ha dejado cogerlo, en el baño se quejaba del estómago pero luego ha comido muchísimo en el desayuno, pero no le he dicho nada porque quiero averiguar que le pasa, porque se que le ocurre algo y no me lo quiere decir, y lo voy a averiguar por mi cuenta.
Cuando ha venido Dani, se ha puesto nerviosa cuando la he preguntado a dónde iban y ha respondido luego muy rápido.
Algo le pasa y no me lo cuenta, pero en fin, hoy no voy a centrarme en ella, hoy es el cumpleaños de Hugo, y voy a prepararle una comida para celebrarlo.
La verdad, aunque me siente mal que no esté Laura, por otro lado agradezco el poder estar un rato a solas con él.
Dejó de escribir y llamó a Hugo.
-¿Si?-Preguntó una voz grave pero dulce a la vez-
-Hola cariño-Respondió Jésica al reconocer la voz de Hugo.-
-Hola Jess, ¿qué tal?
-Genial, ¿y tú?
-Nervioso por la comida de hoy, y por lo de esta noche.
Jésica recordó que hoy venía su hermana y su novio.
-Tengo muchas ganas de ver a Elena y a Diego, que quiero que me siga enseñando italiano, como todas las navidades.
-Cierto, jaja, yo quiero ver a mi hermana porque me ha dicho que la operan en cuatro meses, y quiero verla antes.
-No lo sabía, ¿de qué la operan?-Preguntó Jésica.-
-De la rodilla, tuvo un accidente hace un año y la tienen que operar.-Explicó Hugo.-¿Cómo es que me has llamado ahora?, Si nos vamos a ver luego.
-Para eso te he llamado. Laura tiene una comida en casa de su amigo-novio lo que quiera que sea Dani y se ha ido ya, si te quieres venir antes puedes.
-Vale, ¿en 20 minutos?
-De acuerdo, voy a limpiar mi habitación que está hecha un desastre.-Bromeó Jésica.-Hasta luego.
-Adiós mi vida.-Se despidió Hugo.
Jésica colgó el teléfono y se fue a su habitación a limpiar.
Al rato llegó Hugo.
-Hola amor.-Saludó Jésica dándole un beso a Hugo.-
-Hola mi vida.-Respondió Hugo.-
Ambos fueron al salón y Jésica fue a por algo para beber.
Estuvieron una hora hablando de Elena y Diego y de las ganas que tenían los dos de verles.
Pronto se hicieron las 11 de la mañana y Jésica le propuso a Hugo ir a dar un paseo o hacer algo distinto a hablar, de modo que salieron a dar un paseo.
-¿Vamos al parque que está al lado de la universidad?-Preguntó Jésica mientras paseaban por un parquecito al lado de un colegio.-
-Está bien, a demás así te enseño un poco el exterior de la universidad, ya que vas a estudiar allí el año que viene.-Respondió Hugo añadiendo un pequeño comentario.-
Se cogieron de la mano y fueron juntos hasta la universidad y Jésica escuchó una voz familiar.
-¿No es esa la voz de Carlos?-
-Se parece pero no creo que sea su voz.-Respondió Hugo intentando escuchar alguna voz conocida.-
Entonces Jésica alzó la vista y vio en un banco sentados a Carlos y Amanda.
-Están en ese banco de allí.-Dijo Jésica señalando el lugar donde se encontraba su primo.-¿Vamos?
-Vale, siempre me ha caído bien tu primo.
Fueron hacia el banco y se saludaron todos.
Jésica se fijó en la forma de mirar que tenía Hugo hacia Amanda.
-¿No conocías a Amanda?-Preguntó Jésica a Hugo.-
-Me parece que no, y si la conocía no la recuerdo.-Respondió Hugo.-
-No, no nos conocemos. Soy Amanda, la novia de Carlos. Encantada.-Dijo Amanda saludando a Hugo.-
-Igualmente Amanda.-Respondió Hugo devolviendo el saludo.-
En seguida se dividieron las conversaciones: Amanda y Hugo charlaban sobre la universidad y sus proyectos para el futuro y Carlos y Jésica sobre el extraño comportamiento de Laura.
-¿Crees que es algo importante?-Preguntó Jésica a Carlos preocupada.-
-Si fuera malo te lo habría dicho, y si no a ti, a cualquier persona en la que confíe. Puede que sea importante pero no por eso tiene que ser malo.-Explicó Carlos.-
-Tienes razón, si fuera malo me lo habría dicho.-Razonó Jésica.-Hugo y yo íbamos a dar un paseo por el parque que está al lado de la universidad, ¿os apuntáis?
-Vale, pero tenemos que esperar a Pablo y Ana que están terminando de hacer unas cosas.-Respondió Carlos.-
-Genial, toda la familia, jajaja-Se rió Jésica.-
Unos cinco minutos después, llegaron Pablo y Ana, los hermanos de Carlos y Jésica los presentó a todos.
-Ana tampoco conocía a Amanda, así que no eras el único Hugo-Bromeó Carlos.-
-Cierto, cierto, no soy tan raro-Bromeó de nuevo Hugo.-
Los seis fueron a la universidad, y cuando llegaron al parque, se encontraron con Laura.
Laura estaba con Dani, como ya suponía Jésica, pero estaba distinta, tenía algo que no lograba entender, algo distinto.
Pasaron al lado de Laura y Dani como si nada, solamente saludaron al verles.
Jésica centró la atención en su hermana discretamente, y se percató de un cambio de color en los ojos.
Sabía que eso que había intuido antes de un cambio en ella no podía ser lo de los ojos, porque no tiene demasiada importancia, pero hasta saber más cosas, era una información importante.
Cuando llegaron a un banco más cerca de la universidad, se sentaron todos y comenzaron a hablar por su cuenta cada uno.
-¿Has visto los ojos de Laura?-Le preguntó Jésica y Carlos.-
-No me he fijado, ¿les pasaba algo?
-Estaban de otro color, como si llevara lentillas.
-Igual estaban haciendo el tonto un rato y se han puesto lentillas los dos.-Razonó Carlos.-
-No se, igual tienes razón, pero de momento, voy a estar atenta-Respondió Jésica.-
El tiempo se pasó muy rápido y cuando se dieron cuenta eran las dos de la tarde y se despidieron todos.
Jésica miró al banco en el que estaban antes su hermana y Dani, pero ya se habían ido. Como había estado distraída, seguramente se hubieran ido mucho antes, así que no se preocupó demasiado.
Llegaron a casa Jésica y Hugo y prepararon la comida.
Tal y como planeó Jésica, mientras Hugo ponía la mesa, ella terminaba de preparar una tarta con 20 velas.
La guardó en la nevera y fue a comer unas croquetas que había hecho la noche antes y que le encantaban a Hugo.
Al final de la comida Jésica se levantó a por el postre y cuando cerró la nevera escuchó un ruido en el patio de atrás.
Sin dejar ver la tarta, Jésica se asomó a la ventana de la cocina para intentar ver algo, y vio a su hermana y a Dani hablando sentados en la hamaca.
Jésica respiró tranquila, el saber que su hermana estaría en casa a la hora prevista, dado que ya estaba y solo tenía que entrar.
Obligó a Hugo a cerrar los ojos y cuando los abrió tenía la tarta delante de él.
-Feliz cumpleaños mi amor.-Dijo besándole en la frente.-
Hugo se emocionó y besó apasionadamente a Jésica.
Tras un beso de lo más emotivo, Jésica empezó a cortar la tarta, con tan mala suerte que se hizo un pequeño corte en la mano.
-¿Estás bien?-Preguntó Hugo mirando la mano de Jésica.-
-Si, ha sido...ha sido un pequeño corte, no tiene importancia-Respondió dolorida.-
Jésica fue a la cocina a por el maletín de primeros auxilios que guardaba en un armario y sonó la puerta.
Mientras Jésica se vendaba la mano Hugo abrió la puerta.
-¿Qué ha pasado?-Preguntó Laura.-
-Jésica se ha hecho un pequeño corte en la mano al cortar la tarta, nada importante.-Respondió Hugo-Si veo que está muy mal, la llevaré al hospital.
-¡Laura ven, por favor!-Gritó Dani desde el porche.-¡Laura, ven!
Hugo vio como los ojos de Laura cambiaron de color cuando abrió la puerta, y poco a poco volvían a su estado original.
Dani cogió del brazo a Laura y se la llevó a la calle, lejos de su casa.
Hugo vio como se alejaban y cerró la puerta.
Se dirigió a Jésica para asegurarse de que estaba bien, pero no estaba.
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