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viernes, 22 de febrero de 2013
CAPÍTULO 13: La decisión
Al día siguiente, Jésica despertó en la cama con Hugo, solo que él estaba tumbado encima de las sábanas.
Querido diario:
Creía que había sido un sueño pero no, realmente anoche mi casa era una casa de locos.
Acabo de despertarme y he visto a Hugo encima de las Sábanas a mi lado, y a Elena y Diego tirados en el suelo en una manta.
Me alegro de haber pasado la noche con mis amigos y de haber descubierto que la atracción entre Hugo y yo es más fuerte incluso que sus propias inclinaciones animales.
Pero ahora tengo que prepararme, son las 8 y media de la mañana y me examino en 3 horas, así que espero que haya suerte.
Jésica cerró el diario y salió de su habitación andando de puntillas, intentando no hacer ruido y no despertar a nadie, pero no sirvió de nada.
Al abrir la puerta, está chirrió y después Jésica se tropezó y tiró una maceta de porcelana por las escaleras.
Jésica tuvo suerte de no despertar a su hermana y a su novio, solo despertó a los 3 lobitos.
-Buenos días chicos.-
-Buenos días.-Respondieron los tres casi a la vez entre bostezos.-
Jésica bajó a desayunar, tenía hambre de tostadas, cosa que no le había pasado en 5 meses que llevaba siendo vampira.
Al bajar Elena, se extrañó.
-Lo tuyo no es normal, ¿qué haces comiendo tostadas?-Dijo Elena.-
Jésica soltó su desayuno en un plato de porcelana y, esta vez sin tirarlo al suelo, contestó a Elena.
-Me he levantado con hambre de comida...de humanos.-Bromeó Jésica.-
Elena se rió por la contestación de Jésica y su forma de llamar a una tostada con mantequilla "Comida de Humanos".
Bajaron Hugo y Diego hablando en bajo para no despertar a Laura y Daniel.
Sonó el teléfono de Jésica y lo cogió Hugo, pues el teléfono estaba en la mesa al lado de la escalera y a Hugo le quedaba al lado.
-Es Laura, lo cojo yo.-Dijo Hugo.-
Jésica asintió pero agudizó el oído para escuchar la conversación.
-Estoy con Daniel en su casa, que hemos ido antes para preparar unas cosas de las clases.-
-De acuerdo, nosotros nos acabamos de levantar, tu hermana casi se mata por intentar no despertarnos, se ha cargado una maceta de porcelana.-Dijo Hugo.-
Jésica al escuchar que Hugo se lo había contado a su hermana pequeña le lanzo el tarro de la mantequilla.
-Llego a casa después de cenar, que como en casa de Daniel y luego hemos quedado con Raquel y Pablo.-Dijo Laura.-Si Jésica no me deja convéncela por favor, que quería verme Pablo y como iba a pasar hoy el día con Raquel hemos quedado a cenar.
-Tranquila enana.-Dijo Hugo sonriendo y llevándose la mano a la cabeza buscando el origen del dolor de cabeza, que obviamente era el golpe de la mantequilla.-Yo se lo digo y si no te deja me las apaño.
Hugo colgó el teléfono y le lanzó una almohada a Jésica como venganza, que aún que no dolía tanto como la mantequilla, molestaba bastante.
Jésica la dejó en el sofá y no hizo ninguna pregunta sobre lo que había hablado Hugo con su hermana, pero al ver que este no comentaba nada, no tuvo más remedio que preguntar.
-¿Dónde está Hugo?-
Hugo tardó en responder, y esto le dio la pista clave a Jésica para saber que mentía, aún que ella había escuchado el comienzo de la conversación.
El final no lo pudo escuchar porque empezó a hablar con Elena y no se dio cuenta de seguir escuchando al otro a la vez.
-Está en...casa de Daniel.-Respondió finamente.-Y volverá sobre las 11 o así.
-Faltan 2 horas solo...-Dijo Elena.-
Hugo miró a su hermana de manera que esta se dio cuenta de que no quería que supiera la hora.
-¿A las 11 de la noche?, ella sola ni de broma-Se quejó Jésica.-
-Tranquila Jess, no va a estar sola, cenará con tu primo y Raquel, que Pablo quería hablar con tu hermana y van a aprovechar y se van a ver los 4.-
Jésica analizó la situación, y no comprendía por qué iba a quedar Laura con su mejor amiga de pronto, y tampoco sabía qué tenía que hablar tan urgentemente con su hermana Pablo.
Finalmente admitió la decisión que tomó Laura y no se preocupó más.
-¿Laura no tiene hoy clase?, ¿y vosotros también?-Preguntó Jésica.-
-Laura me ha dicho que hoy cerraban el instituto porque están de obras, y que solo la sección para los exámenes de selectividad estaría abierta, pero que han avisado hace unas horas, así que por eso nadie te ha dicho nada.-Comentó Hugo.-
-En fin...voy a vestirme y todo para irme, que si no me preparo ahora luego andaré con prisas y no quiero ir estresada.-
Elena miró a Diego y le acarició suavemente la cabeza, se acercó y le besó en los labios.
Querido diario:
Hoy es el día. Hoy veré si mis horas y horas de estudio durante meses han merecido la pena.
Estoy nerviosa pero en parte relajada, porque creo que he estudiado mucho.
Esta noche, quitando al principio que hemos tenido lío de dormitorio, he dormido bastante bien, así que si suspendo no será por cansancio, eso seguro, jajaja.
Voy a vestirme y voy a ir andando tranquilamente hasta el instituto, disfrutando del paisaje, del bosque, del parque y de los animalitos que corretean todas las mañanas por ahí.
Espero que cuando vuelva y escriba de nuevo no tenga que negar todo esto, ojalá cuando vuelva escriba. Lo conseguí. :)
Jésica cerró su diario y se puso los vaqueros blancos y la camiseta azul que le regaló Hugo hace 2 años por su cumpleaños.
Adoraba esa camiseta, era cómoda, de manga corta y tenía una chaqueta a juego preciosa.
Salió de su habitación y vio a Ana en el salón hablando con Hugo.
-Extraño...-Comentó Jésica.-No te he oído llegar.
Elena se rió desde la cocina por la broma de Jésica a su prima.
-¿Qué haces aquí?-Preguntó Jésica.-
-He investigado la familia de Raquel y Susan.-Comenzó a decir Ana.-Son primas realmente, pero el problema no es ese, si no que Raquel no es bruja...
Jésica interrumpió a su prima aclarando que Raquel era humana, todos lo sabían; pero Ana lo negó inmediatamente.
-Jess, Raquel es licántropa.-Confesó Ana.-
La expresión en la cara de Jésica era indescriptible.
Elena y Diego fueron al salón corriendo y comprobaron que Jésica estuviera bien...o por lo menos no muy mal.
-Cielo tranquila, lo miraremos luego, debes irte a los exámenes, no pienses en ello...-Intentó tranquilizarla Elena.-Ana gracias por avisar, ahora se va a los exámenes de selectividad, pero cuéntame lo que has averiguado.
Hugo abrió la puerta y acompañó a Jésica a hacer el examen.
Por el camino fueron abrazados, pero no dijeron ni una palabra.
Mientras Jésica comenzaba los exámenes, Ana y Elena hablaban sobre lo sucedido con Raquel.
-¿Cómo lo has averiguado?-Preguntó Elena.-
-Me encontré con Susan y me dijo que te mandaba recuerdos de parte de una tal Lorena y me dijo que si la quería conocer, y acepté. Al llegar al restaurante, comenzamos a hablar y tal, y surgió el tema de los poderes de Susan.
-Chicas tengo que irme, que me han llamado que tengo que recoger una cosa en casa de un amigo, que se lo han dejado por error.-Interrumpió Diego abriendo la puerta para irse.-
-Te veo luego cariño.-Se despidió sin levantarse del sofá Elena.-Sigue contando.
Ana prosiguió con el relato.
-Me dijo que la madre de Raquel era licántropa pero su hermana no, ella había heredado de su padre el gen de la magia digamos, ¿vale?. Resulta que al ser bruja, Susan siempre ha tenido cuidado de que no se notara pero ha hecho uso de sus poderes, pero Raquel, que siempre ha sido muy cuidadosa con todo, no ha tenido oportunidad de sacar a la luz su verdadera naturaleza, que es ser un lobo, como tú o Diego o Hugo.-
Elena se levantó y dio vueltas por el salón pensando en lo sucedido.
-¿Raquel lo sabe ya?-Preguntó de repente Elena.-
-Mmm...creo que no, pero no lo descarto.-Contestó Ana.-¿Por qué?
-Porque si lo sabe y quiere transformarse por primera vez, tiene que matar a alguien, y ha quedado esta noche con Laura, Daniel y tu hermano.-
Ana se levantó del sofá.
-¿Mi hermano?, hay que avisar a Pablo ya.-Dijo Ana cogiendo el teléfono.-
Elena lo impidió y se guardó el móvil en el bolsillo.
-¿Qué haces?-Preguntó enfadada Ana.-
-No voy a dejar que llames, hay que buscar a Raquel y averiguar sus intenciones, porque si aún no sabe nada es posible que causemos más daño del que queremos evitar.-
Ana lo entendió y le pidió el móvil de nuevo, esta vez para guardárselo simplemente.
Sonó la puerta y Ana abrió.
-¡Hola Lorena!, ¿qué haces por aquí?-
Lorena entró en casa con expresión de preocupación.
-¿Qué ha pasado?-Preguntó Elena levantándose corriendo del sofá.-
-¿Te ha contado Ana lo de Raquel?-Preguntó Lorena.-
-Sí, hace un minuto, ¿ha pasado algo?-
-Que Daniel no vaya hoy a la cena, ni tampoco Laura, porque a Pablo no le hará nada, pero sabe qué tiene que hacer para transformarse.-
-¡Dios mío!, ¿Pablo lo sabe?-Preguntó Ana.-
-Sí, intentará hacer que lo confiese y luego convencerla de que no lo haga durante el día, pero de momento hará como si no supiera nada.-Explicó Lorena.-
-¿Y cómo te has enterado?-Preguntó Elena.-
-Pablo se lo ha dicho a Susan, y como está conmigo mucho, me lo ha dicho nada más verme.-
Ana agradeció la información a Lorena y Elena fue detrás.
Volvió Diego de recoger el paquete que le habían dado a un amigo suyo por error y entró en casa.
-Aquí hay una humana desconocida, ¿de quien se trata?-Preguntó Diego entrando por la puerta.-
Lorena se echó hacia atrás y se colocó a espaldas de Elena.
-¿Vampiro?-Le susurró Lorena al oído a Elena.-
Elena no pudo evitar reírse del comentario de Lorena, y se apartó de ella.
-Lorena, este es el padre, Diego.-Dijo Elena.-Licántropo tranquila.-
Lorena se relajó y saludó a Diego encantada.
-¿Creías que era vampiro?-Preguntó Diego.-
Lorena, colorada, admitió haber pensado eso.
-Es que has entrado diciendo que huele a humana, y eso en vampiros es más corriente.-Explicó Lorena el origen de su miedo.-Y yo soy...pues eso, humana.
Diego miró a Lorena de arriba a abajo y comprobó que su edad rondaba los 40 o 30 y alguno.
-Tengo un olfato muy perfeccionado, aquí la medio vampira es Elena.-Dijo Diego.-Yo soy completamente lobo.
-Me alegro mucho, porque aún que me voy acostumbrando a los vampiros, me siguen asustando a mis...-
-¿36 años?-Intervino diego.-
Lorena se sorprendió por la precisión de la predicción de Diego.
-¿Cómo lo has sabido?, aún que son 37 desde hace poco, jajaja.-Dijo Lorena.-
-Digamos que tengo buena intuición.-Respondió Diego.-Y a demás gran habilidad, ya que podría haberte puesto más años, y en su lugar te los he quitado.
Lorena sonrió y se calmó un poco más.
-¿Qué hacemos con lo de Raquel?-Preguntó Diego.-
Las chicas se miraron pero ninguna supo responder.
-¿Alguna sabe dónde está Susan ahora?-Preguntó Diego.-
-Sí...está en mi casa, haciendo deberes o no se qué cosas.-Respondió Lorena.-¿Por qué?
-Vamos a buscarla, ella hablará con Raquel del tema, pero fingiendo no saber nada, a base de indirectas.-Explicó Diego.-Hasta que en un momento concreto mencione involuntariamente Raquel que sabe lo que es. A partir de ese momento, Susan puede intentar que Raquel confiese sus intenciones y hacerla cambiar de opinión.
La idea de Diego parecía interesante y todos la acataron.
De pronto vibró un teléfono situado en la mesilla del salón.
-Un mensaje...-Dijo por lo bajo Ana.-
La cara de Ana cambió radicalmente a medida que lo leía para ella misma, pero no hacía falta que lo hiciera en alto, se notaba a la legua que eran malas noticias.
-¿Qué pasa Ana?-Preguntó Elena.-
-Es un mensaje de Raquel...-
Todos se juntaron a Ana para leerlo.
-Sé que sabes lo que soy pero no me lo quieres decir, no soy normal y voy a averiguar por mí misma qué clase de persona soy. QSLV.-Leyó en voz alta Ana.-
-¿Qué significa "QSLV"?-Preguntó Elena.-
Diego cogió el teléfono y lo leyó todo de nuevo, intentando deducir el significado de las letras.
-No consigo averiguar qué es.-Dijo mientras seguía leyendo el mensaje una y otra vez.-
Lorena pensó en el mensaje que estaba claro antes de centrarse en la parte del final.
-¡Lo tengo!-Exclamó Lorena.-No es muy complicado, es cuestión de leer lo que dice.
Elena, Diego y Ana escucharon atentamente a Lorena.
-El mensaje de Raquel para Ana dice que no le queremos decir qué es en realidad, o lo que es lo mismo, la verdad.-Respondió Lorena señalando al móvil para indicar lo que explicaba.-Lo que significan las letras "QSLV" es "Quiero Saber La Verdad".
La explicación de Lorena parecía más que convincente y se pusieron manos a la obra.
-Lorena, ve a tu casa y habla con Susan.-Dijo Diego.-Ana, tú puedes ir al instituto a buscar a Jess, que no tardará en acabar los exámenes y le explicas lo que pasa y Elena y yo mientras pensamos alguna forma de avisar a Pablo, Laura y Daniel.
-Sobre todo Daniel, que pase lo que pase, si alguien va a morir, tiene que ser él, porque la maldición no se desata si no mata a un humano.-Intervino Elena.-
La intervención de Elena le dio una idea a Ana.
-Tal vez no haga falta la mitad de todo esto.-
-Te escucho.-Dijo Elena.-
-Por supuesto hay que avisar a Pablo, Laura y Daniel de lo que pasa, y a Susan también por si acaso, pero no será necesario impedir que mate a alguien.-Respondió Ana.-Lo explicaré: Raquel sabe que para desatar la maldición tiene que matar a alguien queriendo o por accidente, pero tiene que morir, sin embargo, no sabe que tiene que se humano, con lo cual, si intenta matar a Pablo y a Laura...
-No pasará nada con Raquel y se dará por vencida al ver que tras matar a alguien no se ha convertido en lobo, muy ingenioso Ana.-Intervino Elena.-Pero hay un problema...Es posible que lo intente una única vez, porque por otro lado, mate a quién mate, opondrá resistencia, lo cual la cansará, pero si por lo que sea intenta matar a alguien con un objeto afilado de madera o de plata, podría matar a dos con la misma arma.
Ana reflexionó sobre la teoría de Elena, pero no encontró ninguna solución.
-Un momento, silencio, me llama Raquel.-Dijo Ana cogiendo el teléfono.-¿Raquel?
Ana se fue al patio para que hubiera menos ruido que dentro y pudieran seguir con las teorías sin problema.
-De todos, tengo mejor oído yo, así que voy a asomarme a la ventana.-Dijo Elena.-
-Te lo explicaré todo, te lo prometo, pero no hagas ninguna locura.-Comentó Ana por teléfono.-¿Dónde estás ahora?....Voy para allá y te lo cuento, pero por favor, no hagas nada.
Ana colgó el teléfono y entró en casa.
-Voy al bosque a hablar con Raquel, Elena ve tú a por Jess al instituto y de momento seguid con lo acordado, si al final consigo que entre en razón lo cancelamos, pero lo que es obligatorio es informar a Pablo, Laura y Daniel.-Dijo en la puerta Ana.-
En seguida y antes de que nadie pudiera responder, Ana se fue al bosque.
Tardó poco, pues fue corriendo como nunca antes había corrido, y al llegar, vio a Raquel con un chico algo mayor que ella.
-¿Quién es este?-Preguntó Ana.-¿Y por qué está aquí contigo?
El chico, que no era consciente del peligro en el que se encontraba, respondió.
-Soy el mejor amigo de Jésica, tu debes de ser Ana.-
Ana se sorprendió por la respuesta del chico.
-¿Cómo te llamas?...¿y cómo sabes mi nombre?-Preguntó Ana.-
-A lo primero, me llamo Rodrigo, y lo segundo, Jésica tiene una foto con su hermana y sus 3 primos, entre ellos tú.-
Ana quedó muy sorprendida, pero ignoró a Rodrigo y se centró en Raquel.
-¿Qué hace él aquí?-Preguntó Ana.-
-Para que veas lo que puedo hacer si no me dices la verdad.-Respondió Raquel.-Puedo matarle, me da igual que me encierren en la cárcel por asesinato o lo que sea, se que no soy humana y he leído sobre todas las criaturas mitológicas y de cuentos que existieron antiguamente y que se cree que aún existen. Hasta que no me digas lo que soy, no le soltaré, y si me canso...
Raquel arañó el cuello de Rodrigo y este gritó de dolor.
-¡Para!-Gritó Ana.-
-Pues dime la verdad.-Replicó Raquel.-
-Déjale marchar y te lo diré, o simplemente deja que se acerque a mí, que ese corte es demasiado profundo.-Ofreció Ana.-
Raquel observó el cuello de Rodrigo y vio que efectivamente sangraba mucho.
-Acércate tú a curarle.-Dijo finalmente Raquel.-
Ana se acercó a Rodrigo y le inclinó la cabeza.
Rodrigo comenzó a temblar y Ana le tranquilizó.
-Rodrigo, no te voy a hacer daño, te voy a curar y ya.-
-Pe..pe..pero hay que coserlo y no soporto las agujas, desde el día en que nací no puedo ni verlas.-
-No verás ninguna, tranquilo.-Dijo Ana.-
Puso las manos sobre la herida del cuello de Rodrigo, la derecha en la herida y la izquierda encima de la otra mano, cerró los ojos y movió los labios como si estuviera hablando pero sin hacer un solo ruido.
En poco tiempo, Ana se apartó y se aseguró de que hubiera salido bien el hechizo, y así era.
Rodrigo se tocó el cuello y notó una cicatriz grande, pero una cicatriz.
-No se cómo lo has hecho pero gracias.-Dijo sollozando de emoción Rodrigo.-Y si me explicas qué hago aquí ya eres mi diosa.-Bromeó finalmente.-
-Eso ahora no puedo, porque empeoraría las cosas, tu quédate al lado de Raquel, y mientras no hables ni te intentes ir, en menos de un parpadeo ya estarás libre.-Explicó Ana.-
Rodrigo asintió y se sentó junto a Raquel.
-Susan sabes que es bruja, pero tú no.-Comenzó a explicar Ana.-Tú eres de otra clase de criatura, no bebes sangre ni haces conjuros, tú eres licántropa.
Rodrigo abrió los ojos de par en par y movió los labios pero, al igual que antes Ana, no se escuchó nada, sin embargo, no pasó desapercibido.
-¿Qué has dicho?-Preguntó Raquel.-
Rodrigo, asustado miró a Ana y esta le dijo que respondiera a la pregunta con la verdad.
-El novio de Jésica también lo es, y cuando me lo dijo no le creí, pero empiezo a pensar que era verdad.-
Ana miró a Raquel y rápidamente a Rodrigo.
-Deja que se vaya.-
Raquel se lo pensó, pero finalmente asintió y permitió a Rodrigo irse.
-Antes de nada, una cosa, como se te ocurra decirle esto a alguien, ten por seguro que acabaré contigo.-Amenazó Raquel a Rodrigo.-
Rodrigo asintió y se fue.
-¿Me he pasado mucho?-Preguntó Raquel.-
Ana asintió mirando al suelo y de reojo a Raquel.
-Se te ha ido la mano, sabías que tarde o temprano te lo diríamos, ¿por qué le has hecho esto a Jésica?, cuando vea que habéis discutido tú y Rodrigo, va a tener un problema, porque ambos sois mejores amigos de Jess y este tipo de discusiones suelen separar a los amigos.-Explicó Ana.-
Raquel agachó la cabeza y se disculpó por pasarse tanto con Rodrigo y con los demás.
-Tranquila, imagino que será el estrés de no saber quién eres y esas cosas.-Razonó Ana.-Pero no te podíamos decir nada antes porque lo hemos sabido hace poco, es más, todavía hay gente que sigue creyendo que es mentira.
-¿Qué puedo hacer?-Preguntó Raquel.-
-¿Tú quieres seguir como humana o quieres ser una auténtica licántropa?-
Raquel pensó, pensó y pensó y no llegó a una conclusión.
-No...no..no se lo que quiero.-
-Tienes que elegir, pero escojas lo que escojas, nos tendrás a tu lado, pero no puedes permitirte dudar....-
Raquel mostró su preocupación y propuso una idea.
-Ya que no me decido, podría hablar con más gente y que me digan opiniones, pero tendría que saber con certeza qué es cada persona....-
-Buena idea, es hora de que lo sepas todo, eres de las pocas sin enterarse y ya que vas a formar parte del grupito...¿por qué no?-
Raquel se levantó y abrazó a Ana.
-Gracias por venir, decírmelo todo y hacerme entrar en razón.-
-De nada corazón, y tranquila, me encargaré de que nadie más sepa lo ocurrido.-
-¿Quién más lo sabe?-Preguntó Raquel separándose de Ana.-
-Elena, Diego y Lorena...bueno y Susan.-Respondió Ana.-
-Asegúrate de que nadie más lo sepa por favor.-
Ana asintió y se fueron a casa de Jésica.
-Jess habrá vuelto de su primera ronda de exámenes, mañana los termina, espero que les haya salido bien.-Comentó Ana de camino.-
-¿Y por qué vamos a casa de Jésica ahora?-Preguntó Raquel.-
-Porque has quedado con Laura, Daniel y Pablo a cenar, y no puedo permitir que esto pase de esta noche, quedamos todos en casa de Jésica y hacemos votación y opiniones sobre tu decisión....-
-¿Por qué tienen que venir Laura, Pablo y Daniel?-
-Porque excepto Daniel, los otros dos tampoco son humanos, y cuando lleguemos y tomes la decisión, yo propondré un argumento clave para la decisión, pero aún no diré nada.-
Llegaron a casa de Jésica y al entrar, ya estaban allí Elena, Diego, Hugo, Jésica y Lorena.
-¿Se lo habéis contado a los chicos ya?-Preguntó Ana.-
-Aún no, hemos preferido esperar a que tú nos avisaras.-Respondió Elena.-Veo que no hace falta.-
Ana negó con la cabeza afirmando el comentario de Elena.
-Tenemos que llamarles para que vengan, pero sin decirles nada de lo de Raquel aún, y también quiero que vengan Carlos, Azucena, Alejandro, Pedro, Clara y Amanda. Yo me encargo de todo chicas.-Dijo Ana mirando a Laura y Jésica.-
-¿Por qué de pronto tienen que venir tantas personas?-Preguntó Laura.-
-Porque Raquel no sabe que hacer, si seguir como humana y evitar desatar la maldición o convertirse oficialmente en una loba, y vamos a votar y a dar opiniones y testimonios para que elija algo, y me he propuesto que sea esta noche, porque ya que lo sabemos todos, no me parece bien que sea ella justamente la única que desconozca la idea.-
Hicieron unas llamadas y en seguida llegaron los demás que faltaban.
-¡Cuánta gente hay aquí!-Exclamó Clara.-¿Celebramos algo o...?
-No, hemos querido que...bueno más bien he querido que vinierais todos porque hemos confirmado que Raquel es licántropa, y quiero que decida esta misma noche si quiere seguir viviendo como una humana o si no, y qué hay que hacer en cada caso y por supuesto las consecuencias, por eso los que estamos aquí, salvo alguna excepción, vais a dar vuestro testimonio para conseguir que decida algo, si no tenéis hambre empezamos.-Informó Ana.-
Laura miró el reloj y eran las 8 de la tarde, de modo que empezaron la "reunión" y si al final alguien tenía hambre, pues prepararían algo de cenar.
-Creo que lo primero sería decir qué somos cada uno.-Propuso Ana.-Me parece lo más lógico.-
Todos asintieron y apoyaron la idea de Ana.
-Podemos separarnos en grupos, según lo que seamos, y luego decimos qué es cada grupo.-Propuso Elena.-Es una manera de ser claros y ahorrar tiempo.-
-Está bien, pues Raquel tu quédate aquí y los licántropos que vengan con Raquel.-Dijo Ana.-Raquel aquí hay varios tipos de seres digamos, así que no te preocupes.-
-Vampiros con nosotras.-Dijeron Jésica y Laura.-
-Y conmigo los brujos.-Aclaró finalmente Ana.-
-Lorena y yo nos quedamos en este sofá.-Dijo Daniel sentado en el sofá que está más cerca de la ventana del salón.-
-¿Y yo qué hago?-Preguntó Elena.-
Nadie había pensado que Elena era híbrida y no podía estar en dos grupos a la vez, ni si quiera se lo planteó ella que fue la que dio la idea de separarse en grupos.
-Tú puedes quedarte en medio de los dos grupos y de paso empezar hablando.-Ofreció Laura.-
Elena se colocó entre los vampiros y los hombres lobo y, como propuso Laura, comenzó hablando.
-Bueno...pues ya sabes que soy Elena, la hermana de Hugo y novia de Diego, y yo soy la única híbrida de la habitación, ¿sabes lo que es eso?-
Raquel negó con la cabeza.
-Pues es extraño, pero soy medio vampiro medio lobo; por genética soy licántropa como tú y todos ellos.-Dijo señalando al grupo de lobos.-Pero al nacer un vampiro me atacó y...bueno así fue, ahora tengo que tener cuidado de no quemarme con el sol y de no ser peligrosa con la luna.-Bromeó para terminar Elena.-
Poco a poco, todos fueron explicando lo que eran y algunos detalles, hasta que al fin comenzaron a dar opiniones.
-Es fantástico ser hombre lobo pero tiene sus pegas, como por ejemplo que las transformaciones al comienzo se hacen insoportables y con el tiempo mejoran, pero siguen doliendo.-Explicó Hugo.-Otra pega que tengo es que estar cerca de vampiros suele ponerme de mal humor, salvo raras excepciones o personas con las que he pasado o paso mucho tiempo. Por otro lado, la parte buena es que por la noche puedo salir y veo perfectamente, aún que no esté en mi forma animal, veo bien.-
Los testimonios de los licántropos fueron pasando y Raquel seguía indecisa.
-¿Por qué han tenido que venir vampiros?-Preguntó Raquel.-
-Por varias razones.-Respondió Ana.-Porque si te decides por ser licántropa y asumir lo que conlleva, tendrás que aprender a estar en contacto con los vampiros que tengas cerca y con los que te relacionas habitualmente, como por ejemplo Jésica. También porque ya que vas a saber el secreto de algunos, no está bien que no sepas el de todos, y ya me encargué de que estuvieran de acuerdo en que lo supieras, porque elijas lo que elijas, no puede saberse en ninguna parte.-
-De acuerdo, pues aún no se qué hacer...una pregunta: ¿qué tengo que hacer para convertirme en licántropa?-Preguntó Raquel.-
-Yo respondo.-Intervino Clara.-No te va a gustar te aviso...para desatar la maldición tienes que...matar a alguien queriendo o por accidente.-
Raquel se quedó ojiplática y no supo que decir.
-¿No me lo podríais haber dicho antes?-Dijo enfadada Raquel.-
-Queríamos que escucharas antes los pros y los contras de esta vida.-Aclaró Elena.-¿Recuerdas que esta tarde te dije que había una cosa que en cuanto la supieras te ayudaría a decidir?, pues era esta, así que a partir de todo esto, ya puedes pensar concienzudamente lo que quieres hacer.
Raquel pensó y pensó pero no logró decidir nada.
-La idea de matar a alguien es completamente impensable para mi, pero lo de ver por las noches es un punto a favor.-Explicó Raquel.-Lo de no estar cerca de nadie con a luna llena o el dolor de las transformaciones me echa para atrás, sin embargo siento la curiosidad de saber qué se siente una vez que te has trasformado.
Todos los asistentes a la reunión comentaron entre ellos las posibles alternativas y más argumentos que ayudaran a Raquel a decidir.
-¿Cuándo habrá luna llena?-Preguntó Raquel.-
-En 2 días.-Respondió Diego.-
Sin que Raquel dijera nada, todos entendieron lo que quería decir.
-Quiero esperar 2 días, ver la transformación de el lobo más reciente y pasar una noche con ellos, y en función de lo que vea, decidiré, ¿os parece bien?-Preguntó finalmente Raquel.-
Todos cuchichearon por lo bajo, y solo Clara respondió.
-Raquel, ya que nadie habla, lo diré yo: vente conmigo.-
-Genial, pues en dos días en el bosque los lobos.-Decidió Hugo.-Los vampiros que tengan menos autocontrol que no vengan, porque seremos muchos lobos.
Pasaron los 2 días, y Jésica terminó sus exámenes y al fin llegó la esperada noche, en la que Raquel decidiría qué quería ser.
Cuando Raquel llegó al parque, acompañada por Hugo, aún ninguno de los lobos había cambiado de forma, y todos los asistentes a la reunión fueron esa noche, para apoyarla.
-¿Cómo estáis aquí?-Preguntó Raquel.-
-Eres nuestra amiga, y queremos que tengas presente que hasta en el peligro que supone el estar cerca de lobos, estamos contigo.-Contestó Azucena.-
Raquel se emocionó con la respuesta de Azucena y la abrazó.
Poco a poco, comenzó a salir la luna y los lobos veteranos comenzaron a transformarse.
-Deberíamos ir a la zona de la antigua mansión.-Propuso Hugo tras un gemido de dolor por la transformación.-
Raquel gritó y se tiró al suelo y todos fueron a ayudarla, incluso los lobos que estaban a mitad de la trasformación.
-¿Qué te pasa Raquel?-Preguntó preocupada Jésica.-
Laura vio como la cara de Ana mostraba mucha más preocupación de la que tenía antes.
-¿Estás bien Ana?-Preguntó Laura.-
Ana miró a Laura llorando, y luego a Raquel, y al cruzarse sus miradas, ambas pensaron lo mismo.
-No...no...-Decía constantemente Ana.-
-Ana, dime qué ocurre.-Dijo Elena.-
Raquel miró a Ana y asintió, indicando así que podía contarles a todos lo sucedido.
-Hace unos días, cuando fui a hablar con Raquel para contárselo todo, había preparado un plan, que consistía en tener bajo amenaza a Rodrigo. Poco después de llegar yo, le arañó el cuello para demostrarme de qué era capaz, aún que en su defensa diré que no era consciente de su fuerza, debido a sus genes licántropos. Perdió mucha sangre pero conseguí curarle.-Explicó Ana.-
La sorpresa fue general y la reacción fue otra sorpresa: nadie había dicho nada.
Todos se quedaron callados en lugar de empezar a meterse con Raquel, como pensó Ana que iban a hacer.
-¿Significa eso que...Rodrigo está muerto?-Preguntó Jésica con la mirada fija en el suelo.-
Ana asintió.
-Es la única explicación.-Aclaró Ana.-Si está transformándose solo puede ser por eso.
Jésica empezó a llorar y se fue corriendo.
-¡Jésica vuelve!-Gritó entre llantos y espasmos de dolor Raquel.-
-Hablaremos de eso luego, que quiero saber exactamente qué ha pasado, pero centrémonos en que vas a transformarte y si no estás controlada puedes hacer mucho más daño.-Intervino Clara.-
La noche avanzó y poco a poco, los lobos se retiraban en el último momento antes de la transformación para no causar peligro, excepto los más veteranos que tan solo se alejaron unos pocos metros.
Pasada la media noche, Raquel se desmayó.
-Su cuerpo está muy débil, no aguanta tanta presión.-Dijo inmediatamente Elena.-Ana, ¿tienes algún hechizo para hacer que sea algo más fuerte?
Ana pensó rápidamente y encontró un posible hechizo.
-Necesito que vengas Alex.-Dijo Ana.-
Alejandro fue corriendo con Ana y se dieron las manos encima de Raquel.
Comenzaron a pronunciar palabras en latín, aún que otras no se entendían muy bien de qué idioma procedían.
Unos minutos después, se apartaron y Raquel comenzó a moverse de nuevo.
-¿Cuánto tiempo le falta?-Preguntó Ana.-
-La transformación puede durar horas, pero está en una fase muy avanzada, es posible que una o dos horas como mucho.-Respondió Elena.-
-Hemos hecho un conjuro que tiene una duración muy corta, lo suficiente para que pase el mal rato lo antes posible, pero dos horas no dura ni en broma.-Dijo Alejandro.-
Entonces Raquel gritó con mucha fuerza y saltó y cayó convertida en un lobo inmenso, de pelaje gris y con ojos dorados.
Elena rápidamente fue con ella para que la reconociera y se tranquilizara.
-Mañana la veis, no puedo permitir que corráis peligro, iros a casa.-Les dijo Elena a los presentes.-
Todos se fueron y poco después, sus amigos licántropos volvieron.
Todos rodearon a Raquel y la tranquilizaron.
-¿Estás mejor?-Dijo Hugo.-
Raquel se asustó e intentó irse, pero no pudo, pues había 5 lobos que le impedían la huida.
-¿Cómo puedes...cómo podemos hablar?-Preguntó Raquel.-
-Entre licántropos existe una habilidad comunicativa basada en las relaciones sociales que mantenemos dentro de nuestra vida humana.-Respondió Hugo.-En resumen, entre lobos podemos hablar, y con humanos y vampiros también, pero los vampiros tienen que tener una estrecha relación con nosotros, por eso podemos hablar con tan pocos.-
Se escuchó un ruido entre los arbustos y Elena fue a ver qué producía el movimiento de las plantas.
-¿Qué haces aquí Jésica?-Preguntó Elena.-
-He traído una sorpresa para Raquel.-
Jésica avanzó y Elena vio a una persona detrás de ella y a Charlote a su lado.
-Hola...tú.-Saludó bromeando Charlote.-
-Soy Elena.-Aclaró el enorme lobo blanco.-¿Qué hacéis aquí?
-Ven y lo ves. Ya me lo agradecerás.-
Elena siguió a las chicas y a la persona que iba con ellas, que seguía sin saber quién era.
Al llegar con los lobos, Jésica se quedó ojiplática al ver como su mejor amiga Raquel era un hermoso lobo gris de ojos dorados.
-Raquel, se que no debería estar aquí, pero Charlote nos ha hecho un favor.-Dijo Jésica.-No cambiará tu nueva vida, pero la hará más agradable.-
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