Visitas
viernes, 22 de febrero de 2013
CAPÍTULO 12: Hay cosas que nadie puede cambiar
Los días pasaban, y Jésica se centró en estudiar y prepararse la selectividad.
Seguía la rutina de siempre, pero por las mañanas, algunos días, Azucena desayunaba con el grupo en el bosque.
Charlote ayudó mucho a Hugo con su carrera, y a cambio, este la llevaba a comer o al cine.
Pronto llegó la semana de los exámenes, y el día de antes, tal y como le habían dicho toda su vida, Jésica se lo tomó libre.
Querido diario:
Llevo semanas estudiando para los exámenes de selectividad, casi no he salido, no he visto prácticamente a mi novio, y a su hermana no la he visto nada de nada.
Tengo la sensación de que van a ir muy bien, de modo que como me dijeron de pequeña, hoy no voy a tocar ni un libro.
Con el paso de los días, he aprendido a controlarme en clase cuando tenía sed, aún que he de admitir que Azucena me ayudó mucho en biología.
Ahora son las 12 de la mañana, y he quedado con Elena, que me ha dicho que tiene una gran noticia que darme.
La verdad es que llevo bien esto de ser vampiro, pero me gustaría seguir siendo humana, ya que me han dicho que los vampiros...lo de los hijos...como que no.
Siempre soñé con formar una familia, y desde hace 2 años, con Hugo, pero no podrá ser.
En fin, voy a vestirme para ver a Elena, me muero de ganas de escuchar esa noticia.
Jésica había quedado en el parque de la heladería con Elena para verse y contarse esa gran noticia.
Jésica se vistió, salió de casa, y fue dando un paseo.
Al llegar, Elena estaba sentada en un banco con un helado de menta de la mano.
-¿Otra vez menta?-Bromeó Jésica.-
Elena se levantó y abrazó a Jésica.
-Hoy quería de chocolate, pero no había.-
-¿Y bien?-Preguntó Jésica.-¿Cuál es esa gran noticia?
Jésica vio como los ojos castaños de Elena crecían, síntoma de que estaba muy emocionada.
-Estoy embarazada.-Dijo finalmente Elena.-
Jésica abrazó a Elena en ese mismo momento.
-¡Qué bien, enhorabuena!-Dijo emocionada Jésica.-Me alegro un montón, ¿de cuánto?
-3 semanas, una menos de las que llevamos sin vernos.-
-¡Madre mía, en serio, genial!-
Las dos amigas se volvieron a abrazar y pasaron la mañana juntas.
Fueron a un restaurante nuevo, que se abría ese mismo día y comieron allí.
La sorpresa fue que nada más entrar, Susan estaba sentada junto a la barra de la cafetería.
-¿Qué haces aquí?-Preguntó Jésica.-No me molesta pero me extraña.
Susan miró a Jésica y a Elena y respondió.
-Este restaurante lo dirige una amiga de mi madre, Lorena Nora.-
Una joven alta, de pelo negro y unos ojos verdes claro irrumpió en la entrada de la cafetería.
-¡Susan, qué bien que al final hayas venido!, ¿quiénes son estas dos chicas?-
-Lorena, estas son Jésica y Elena.-Explicó Susan.-No son como yo, si queréis, después de comer, hablamos un poco y nos conocemos.-
-¡Genial!-Comentó Elena.-Susan, ¿te acuerdas de Diego?
La pequeña asintió sonriente.
-Es un chico muy guapo.-Añadió Susan.-¿Por qué lo dices?
-Porque él y yo vamos a ser papás.-
Susan se lanzó a los brazos de Elena y repitió prácticamente el mismo discurso que Jésica en la heladería.
-No te conozco aún mucho, pero enhorabuena.-Intervino Lorena.-Solo por eso invito al primer plato.
Se sentaron a comer Elena y Jésica y Lorena permitió que por un día, Susan comiera con ellas.
-Aún no entiendo por qué estás aquí.-Comentó Elena.-
-Como mi mamá ha tenido que irse un tiempo a Alemania a hacer unos viajes de trabajo, me quedaré con Lorena un tiempo, y con Raquel también.-
-¿Y te ha contratado o algo en el restaurante?-Preguntó Jésica.-
-Más o menos, como hay días que no tengo nada que hacer, para ganarme la paga que me debería dar mi madre si estuviera aquí, ayudaré a Lorena un tiempo.-
Charlaron durante horas, y mientras tanto comieron.
Pronto se hicieron las 4 de la tarde, y a Jésica le sonó el móvil.
-¿Si?-Preguntó Jésica.-
-¿Dónde estás?-Preguntó Laura por teléfono.-Estoy con Hugo y Daniel en casa.
-Estoy en el restaurante nuevo cerca de la heladería, creo que se llama..¿cómo se llama?-Le preguntó Jésica a Susan.-
-"La Luz"-
-Se llama "La Luz"-Respondió Jésica a su hermana por teléfono.-Ya terminamos de comer y vamos a casa.-
-¿Terminamos?, ¿Con quién estás?-
-Con Elena, que quedé con ella por la mañana.-
-Vale, Hugo, que Elena está con mi hermana.-Comentó Laura.-Es que no contestaba al teléfono y por eso había venido, por si estaba en casa.-
-Vamos en seguida.-
-Vale, adiós guapa.-
-Adiós.-
Jésica colgó el teléfono y explicó quién llamaba.
-Susan, ¿qué día es hoy?-Preguntó Elena.-
-Domingo 19 de Junio, ¿por?-
-Hoy hay luna llena.-Dijo Elena.-
Lorena se acercó inmediatamente.
-¿Eres mitad humana mitad licántropa?-
Jésica y Elena miraron que no hubiera nadie cerca, ya que era peligroso que alguien lo supiera.
Una vez que comprobaron que no había nadie, continuaron hablando.
-Soy mitad licántropa mitad vampiro.-
-Y yo soy vampira.-Intervino Jésica.-Pero empiezo a pensar que también soy medio humana, porque hay veces que tengo hambre y la sangre no me sacia en absoluto.-
La cara de asombro de Lorena era inexplicable.
-¿Nunca habías visto un vampiro?-Preguntó Jésica.-
-Sí, pero no comiendo comida de humanos con un lobo.-Respondió Lorena.-
-Los cuentos infantiles no son de fiar, los lobos y los vampiros, en función de la relación que mantuvieran antes, se pueden llevar bien o mal, y en cualquier caso, al ser miedo vampira, para Jésica no le supone ningún problema estar conmigo.-Explicó Elena.-
Se levantaron todas de la mesa y fueron a pagar a la barra de la cafetería.
Al levantarse, Elena vio por la ventana a Ana, la prima de Jésica, sentada en un banco con un chico.
-¿No es esa Ana?-Dijo Elena.-
Jésica miró por la ventana.
-Es Ana, ¿con quién está?-Preguntó Jésica.-
Entonces vio como el chico rubio que estaba a su lado se levantaba del banco y alargaba las manos para que Ana se levantara del banco y la besó.
-¡Es Alex!-Dijo Jésica.-El ex-novio de Ana.-
En ese momento parecía que no importaba pagar, pues todas estaban mirando por la ventana.
Jésica se dio la vuelta para pagar y tras despedirse de Lorena y Susan, se marchó a casa con Elena.
Al llegar a casa, Hugo abrió la puerta.
-¿Por qué no me has dicho que habías quedado con mi novia?-Le preguntó a Elena.-
-Tenía que contarle una cosa que ahora os diré a vosotros, pero me hacía ilusión que lo supiera ella antes.-
Elena y Jésica pasaron al salón, y estaban Daniel y Laura en el sofá, abrazados, viendo la televisión en el sofá.
Jésica apagó la televisión y anunció que Elena iba a dar una noticia a todos.
Jésica no había visto a sus amigos tan callados en su vida; realmente les interesaba la noticia.
-Voy a ser mamá.-Confesó finalmente Elena.-
Antes que nadie, Hugo abrazó a su hermana, y no pusieron pegas, era su hermana y el derecho de felicitarla el primero era evidente.
-¡Enhorabuena cariño!-Dijo Hugo abrazando a su hermana mayor.-¿Desde hace cuánto lo sabes?
-Tres semanas solamente, pero da igual, está confirmado.-
Daniel y Laura felicitaron a Elena por su embarazo y comenzaron a hablar todos.
De pronto sonó el timbre.
Laura abrió la puerta y era Ana.
-Hola cielo, necesito ver a Jess.-Dijo Ana.-
-Claro.-Contestó sonriente.-¡Jess, es Ana!
Jésica fue corriendo a la puerta y salió al patio con su prima.
-¿Qué pasa?-Le preguntó Jésica a Ana.-
-Lo sabes, me has visto antes con Alejandro.-Contestó Ana.-
-Sí, te he visto, ¿Y pasa algo?-
-Vuelvo con él.-
La reacción de Jésica fue una mezcla entre alegría y enfado.
-Ya sospeché algo antes al veros en el parque, pero creía que era una reacción repentina, te recuerdo que te enfadaste con él cuando se fue.-
-Me enfadé con él porque no me dijo nada, simplemente, el mismo día me llamó y me dijo que estaba en el aeropuerto y se iba y que no me lo dijo antes para no preocuparme.-
Jésica se tranquilizó y dejó atrás las discusiones del pasado y se centró en el presente y en lo bueno: su prima había vuelto con el chico que amaba.
-¿Qué pasaba dentro?, cuando ha abierto tu hermana había mucho ruido.-
-Elena está embarazada.-
-Me alegro muchísimo por ella, ¿de cuánto?.-
Jésica soltó una carcajada al escuchar la pregunta de su prima.
-¿Qué?-Preguntó Ana.-¿He dicho algo malo?
-No...es solo que es como la tercera vez que me lo preguntan hoy, y me ha hecho gracia, nada más.-Respondió riéndose Jésica.-
Se escucharon unos pasos que se acercaban, pasos de mujer: Charlote.
-Hola chicas, ¿qué tal?-Saludó Charlote.-
-Le estaba diciendo a Ana que Elena, una de las que no pudo ir el día que viniste a la comida está embarazada.-
-Me alegro muchísimo. Me gustaría conocerla.-
Jésica hizo un gesto con la cabeza indicando que estaba dentro, de modo que pasaron las tres.
-Elena, esta es Charlote.-Dijo Jésica.-Quería conocerte.
Elena y Charlote se saludaron y hablaron sobre el embarazo de Elena y más cosas para conocerse.
-¿Lo sabe Diego?-Preguntó Laura.-
La sonrisa de Elena se comenzó a desvanecer: no lo sabía.
-La verdad es que no le he dicho nada...-
-¿Y por qué?, ¡Si es fantástico que vayas a ser mamá!-Comentó Daniel.-
-Lo se...pero vamos a casarnos en menos de un año y tal vez es muy pronto para tener un hijo.-
-¿Tú lo quieres?, me refiero a tener el niño.-Preguntó Jésica.-
Elena tardó unos segundos en responder.
-S...si...supongo que sí, me hace mucha ilusión ser madre pero...-
-Nada de peros, si tú eres feliz y quieres el niño, verás como Diego también.-Intervino Hugo para ayudar a su hermana.-
-Tenéis razón, gracias chicos.-Agradeció Elena a sus amigos la ayuda a tomar la decisión de decirle a su novio que estaba embarazada.-
Empezó a oscurecer, y la gente se empezó a ir, y pronto se quedaron solo Elena, Jésica, Hugo, Daniel y Laura.
Hugo y Jésica subieron a la habitación para tener un rato a solas, ya que en casi un mes no se habían visto.
A demás, Hugo tenía que contarle las mejoras en los estudios gracias a Charlote.
Daniel y Laura charlaban sobre lo bien que les iba juntos, y lo contenta que estaba Laura desde el día en que le pidió salir oficialmente.
Elena estaba cada vez más nerviosa.
Sonó la puerta: Diego había llegado al fin.
-¿Cómo es que cenábamos hoy aquí y no lo sabía?-Preguntó Diego.-
-Daniel y yo vamos a dar una vuelta a la manzana para...bueno para hablar un rato.-Dijo Laura cogiendo de la mano a Daniel.-
Antes de que Diego dijera nada, ya se habían ido.
-¿Ocurre algo malo?-Preguntó Diego.-
-Personalmente creo que no, pero no se si a ti te lo parecerá.-
La cara de Diego indicaba una curiosidad total por saber de qué se trataba la noticia.
-Es...sabes qué, mejor te lo digo otro día.-Puso como excusa Elena dirigiéndose a la cocina.-¿Quiéres un zumo?
-Elena ven y dímelo.-Insistió Diego.-Me has hecho venir para decirme algo, dímelo.
-Es...estoy...-Elena intentó pronunciar las palabras adecuadas pero no pudo.-
En ese momento bajó Jésica por las escaleras y lo dijo ella.
-Está embarazada.-Se escuchó desde las escaleras.-
Elena se giró para ver quién lo había dicho y vio a Jésica bajando por las escaleras tranquilamente.
Elena se enfadó con ella, pero antes de nada, miró la expresión de Diego, para comprobar si su miedo de que se enfadara por el embarazo eran ciertos.
Para sorpresa de Elena, Diego tenía una gran sonrisa en la cara.
-¿En serio?-Preguntó Diego sonriente.-
Elena, más relajada, le respondió.
-Jaja, sí, de tres semanas, pero está confirmado.-
Diego besó a Elena contento y se abrazaron durante largo rato.
-¿Por qué no me lo querías decir?-Preguntó Diego.-
-Como nos casamos en un año escasamente, creí que estar embarazada antes supondría un problema.-
-Para mi familia a lo mejor, pero es mi boda, mi mujer y mi...¿hijo o hija?-
-No se si son niños o niñas.-Dijo Elena.-
Hugo lo escuchó, salió de la habitación de Jésica y bajó corriendo.
-¿Son?-Preguntó el hermano pequeño de Elena.-
-Trillizos o trillizas, no lo se.-Respondió Elena.-
Jésica daba saltos de alegría por toda la casa.
-¡Voy a ser tía! ¡Voy a ser tía!-Repetía contenta.-
Elena se rió con la reacción de Jésica, parecía incluso más feliz que ella o que Diego.
Laura y Daniel entraron en ese momento.
-Lauri, vamos a ser tías de 3 niños-Dijo contenta abrazando a su hermana pequeña.-
Laura corriendo abrazó a su hermana, pero en seguida, saltó a brazos de Elena.
-Elenita, me alegro muchísimo.-Dijo Laura bajándose de los brazos de Elena.-Necesitaba un motivo para subirme en brazos de alguien.
Todos se rieron con el comentario de Laura.
-En fin, no podemos dormir aquí, ahora que ya se sabe, tengo que preparar cosas, cosas de madre...-Dijo Elena contenta.-
Diego se despidió de todos agradeciendo la amabilidad con el tema del embarazo, y a Jésica especialmente por haber dicho lo que Elena seguramente no habría dicho hasta que su barriga hubiera triplicado su tamaño.
Al irse, se quedaron Jésica, Hugo, Laura y Daniel.
-Son las 11 de la noche, yo mañana tengo exámenes de selectividad, me debería acostar.-Comentó Jésica.-
-La acompaño yo, y ahora bajo con vosotros chicos.-Dijo Hugo.-
Jésica se despidió de su hermana y su novio, y subió con Hugo a la habitación.
Hugo cerró la puerta y antes de que pudiera decir buenas noches, Jésica se le abalanzó y le besó apasionadamente.
Jésica le llevó a la cama y estuvieron hablando mucho rato.
-¿Crees que algún día podremos formar una familia como Elena?-Preguntó Jésica.-
-Sinceramente no creo, los vampiros no podéis tener bebés. Aún que se puede investigar.-
Jésica miró a Hugo y le dedicó una sonrisa pícara.
-Hugo...-Dijo Jésica acariciando la cabeza del chico.-Para saber si podemos tener un bebé no hay que investigar nada...
Hugo besó a Jésica en la frente.
-Mañana tienes exámenes, hoy no.-Dijo Hugo negando cualquier pregunta o proposición referente al tema.-Si los exámenes salen bien, lo intentaremos.
Jésica aceptó lo que Hugo le ofreció.
Hugo se sentó en la cama junto a Jésica y charló con ella antes de que se durmiera.
-¿Por qué a tu hermana le asustaba tanto lo que opinara Diego?, Como mucho discutirían y ya, no iba a pasar nada más.-
La cara de Hugo le indicó a Jésica que había alguna historia pasada que le hacía tener medo a la reacción de Diego, de modo que Jésica insistió en que se la contase.
-Verás, llevan casi 2 años saliendo y al empezar a salir, tuvieron una noche...ya sabes...-
Jésica sonrió y asintió besándole en la frente.
-Bueno, el caso es que dos semanas después empezó a tener náuseas y creyó que estaba embarazada. Se lo comentó a Diego antes de ir al médico ni nada y este se alegró muchísimo y deseaba saber si era niño o niña. Estaba tan emocionado que no pensó en que aún no lo había confirmado y cuando fue al médico y le dijeron que Elena no estaba embarazada, se enfadó con la enfermera y la llamó mentirosa...y unas cosas más. Cuando vio a Elena salir de la sala, Diego insistió en que la enfermera mentía, y Elena le dijo que efectivamente mentía, no es que no estuviera embarazada, es que según unas pruebas, no podía tener hijos. A Diego le sentó fatal, ese día fue al médico siendo padre y volvió sin ninguna posibilidad.-
Jésica empezó a pensar aprovechando el silencio que había tras la explicación de Hugo.
-Entonces le daba miedo decírselo porque como hace años le dijeron que no podía, si ahora le decía que estaba embarazada no se lo iba a creer.-Dedujo Jésica.-
-Exacto, resulta que el primer bebé si estuvo, pero sufrió una especie de aborto que la enfermera no detectó por el hecho de que un "bebé licántropo" no es como uno normal, es difícil de detectar en una ecografía normal.-
Hablaron durante un largo rato y después Hugo bajó a hablar con Laura y Daniel.
Laura notó un comportamiento extraño en Hugo pero no se le ocurrió ninguna explicación razonada.
Entonces Hugo miró por la ventana y se tiró al suelo.
Daniel y Laura corrieron a la ventana a ver qué le pasaba a Hugo, tenía como convulsiones y espasmos.
De pronto Hugo empezó a cambiar, a salivar mucho y a moverse sin levantarse del suelo.
-¡Subid ya!-Gritó Jésica.-
Laura y Daniel subieron de inmediato, sin preguntarle a Jésica qué pasaba.
Entraron en la habitación de Jésica los tres y cerraron la puerta.
-La luna llena, ninguno nos hemos acordado, no puede estar en un espacio cerrado durante la transformación.-Explicó Jésica.-Es peligroso.
Se empezaron a escuchar gritos de dolor por parte de Hugo y en seguida todo se calmó.
-Voy a salir a ver qué pasa.-Dijo Laura.-
Jésica le cerró el camino.
-¿Estás loca?-Preguntó Jésica.-Que no se escuche nada no significa que no esté o que no haya peligro.
-¿Y estaremos aquí toda la noche?-Preguntó Daniel.-
Jésica sintió como Elena hablaba con ella a través de la mente.
Aún no lograba entender esa comunicación que tenía especial con ella, pero no le asustaba.
-Jésica, ¿dónde está Hugo? Le estamos esperando en el bosque como siempre y no viene.-
-Estaba en mi habitación pero escuché a Hugo gritando en el salón, creo que se ha transformado en el salón.-
-Vamos para allá, ¿hay alguien más contigo?-
-Mi hermana y Daniel.-
-No salgáis bajo ningún concepto.-
-Si venís os verán y sois muy grandes para parecer perros domésticos.-
-Diego es negro, lo tiene fácil y yo simplemente tendré cuidado.-
-Por favor, que no os pase nada.-
Tras decir eso, Jésica no tuvo noticia alguna de Diego y Elena, y no le quedó más remedio que esperar a que llegaran, si lo lograban claro.
Por suerte, escasos 5 minutos después de hablar con Elena, Jésica escuchó ruidos en el patio, señal de que habían llegado.
-¿Dónde está Hugo?-Preguntó Diego.-
-Laura, ¿dónde estaba Hugo?-
Laura dejó de hablar con Daniel y respondió a su hermana.
-Cuando empezó a retorcerse y a gritar estaba el la ventana del salón que da al patio de atrás.-
-Id por el patio de atrás, Laura dice que en la ventana empezó la transformación.-Respondió Jésica a Diego.-Supongo que fue para mirar si había luna llena, pero creía que teníais como una especie de impulso las noches de luna llena, ya sabes, algún dolor en especial o algo.-
Jésica no obtuvo respuesta de Diego hasta pasados 3 o 4 minutos.
-Jésica está aquí, podéis salir.-Dijo Elena.-
Jésica abrió la puerta sin decir nada y salió corriendo. Al ver a su hermana salir de la habitación, Laura pensó que ya no había peligro y salió junto con Daniel del cuarto de Jésica.
Laura fue al patio trasero y vio 3 lobos, cada uno de un color diferente.
-¿Son....?-Comenzó a preguntas Daniel.-
-Daniel te presento a Elena, Diego y a Hugo.-Dijo Laura señalando uno por uno a los tres lobos.-
Daniel se acercó a Elena para acariciar su pelaje blanco como la nieve.
-Elena, es como tocar algodón.-Dijo contento y a la vez emocionado Daniel.-Eres realmente preciosa.-
Un gruñido salió del lobo negro cuando Daniel alagó a Elena.
-Perdona Diego.-Se disculpó Daniel sonriente.-Tú también eres muy hermoso.-
Jésica acarició a Hugo que estaba tumbado al lado de su hermana.
-¿Puedes hablarme?-Le dijo Jésica.-
El lobo emitió un gemido parecido al llanto de un perro, o en este caso de un lobo.
-Jésica se acaba de transformar, no sabes el esfuerzo que supone para un licántropo la transformación, está agotado, hablará en una hora o dos.-Respondió Elena.-Yo prefiero mantenerme alejada del grupo cuando hay luna llena para transformarme más rápido.-
El lobo marrón se puso de pie y se acercó a Daniel y a Laura.
Se agachó para que le rascasen la cabeza y luego emitió sonidos como si intentara hablar pero no pudiese.
Sin embargo, el que un vampiro o un humano lo le escuchase, no significaba que Elena o Diego le escuchara.
-Os da las gracias por haber hecho caso a Jésica y haberos escondido antes y os pide perdón si os ha asustado, no tenía la intención de hacerlo.-Tradujo Diego.-
Laura abrazó al enorme lobo castaño en agradecimiento por su disculpa.
-Jésica, ¿me lo prestas?-Bromeó Laura.-Es la cosita más achuchable, encantadora y genial que jamás he abrazado...lo siento Dani, jajaja.-
Daniel comprendió que se trataba de un gran cumplido por parte de Laura hacia Hugo y no se lo tomó como una ofensa ni nada parecido.
Jésica se acercó a Hugo y a su hermana y se subió a lomos de Hugo.
-Mientras esté a mi lado es todo mío..-Dijo Jésica acariciándole la cabeza desde su espalda.-Este precioso y perfecto lobo castaño es mi único y verdadero amor, a pesar de que seamos completamente opuestos.-
-Te amo.-Dijo por fin el lobo.-
Jésica se extraño, no había pasado ni un cuarto de hora desde que Elena dijo que tardaría una o dos horas en hablar.
-¿Cómo has podido hablar ya?-Preguntó Elena.-
Hasta Hugo parecía extrañado de haber oído su voz tan pronto.
-A veces, si se encuentra en un entorno agradable y se siente a gusto, un lobo puede hablar antes de tiempo.-Intervino Diego.-
Todos se miraron entre ellos y sonrieron.
-Pues lo que yo decía, que soy feliz.-Bromeó Hugo.-
-Eres feliz porque me quieres.-Dijo Jésica besando el pelaje de Hugo.-
-Soy feliz por ti.-Replicó Hugo.-
Elena y Diego propusieron entrar en casa.
-Nunca hemos entrado en una casa una vez transformados, me hace ilusión.-Dijo Elena.-
Jésica miró a su hermana y las dos asintieron.
-Vamos, pasad.-Dijo Jésica.-
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario