Llegaron a casa por la tarde, sobre las 7 y media y fueron al instituto anatómico forense a ver los resultados de la autopsia.
-Buenos días, buscamos al Doctor Jones.-Le dijo Laura a la recepcionista.-El doctor me envió un mensaje avisándome de los resultados de una autopsia.
-Vayan a la sala de espera a su derecha y en seguida irá el doctor.-Dijo la recepcionista.-
Laura, Jésica y Hugo fueron a la sala de espera y a los 5 minutos apareció el doctor.
-Si son tan amables de acompañarme...-Dijo el doctor.-Pero solo pueden entrar dos personas a la sala.
Los tres se miraron y Hugo decidió dejar a su novia y su hermana ver a su madre, después de todo ellas la tenían mucho aprecio.
Mientras Hugo aguardaba noticias en la sala de espera vio a una pequeña niña rubia.
Hugo recordó a Susan en el parque y que Jésica decía haberla visto de camino a Ciudad Real.
Se acercó a hablar con ella para comprobar si era Susan.
-Hola pequeña, ¿qué haces en este lugar?-Preguntó Hugo.-No es sitio para niños.
La pequeña no reconoció la voz pero si el olor: sabía que era hombre lobo.
-¿Cómo puedes aguantarla?-Preguntó la niña.-
-¿Disculpa?-Dijo Hugo asombrado.-
La pequeña se dio la vuelta y le demostró a Hugo que era Susan.
-¿Qué cómo puedes aguantar a tu novia y su hermana?-Volvió a preguntar Susan.-
-Esa pregunta es ridícula.-Contestó Hugo.-Es mi novia, si no la aguantara no estaría con ella.
-No me refiero al carácter, me refiero a ella y su hermana, ¿no te molesta su presencia?-Preguntó Susan de nuevo.-
Hugo cogió a la niña del brazo y salió a la calle.
-¿Qué dices Susan?, ¿qué sabes, o mejor dicho, quién o cómo lo sabes?-Preguntó Hugo.-¿A qué vienen tantas preguntas?
-Solo he hecho una Hugo.-Respondió la niña con una sonrisa malvada.-Pero suficiente para hacerte cantar.
Hugo se enfadó con Susan y la obligó a mirarle a los ojos.
Los intensos ojos azules de Susan hipnotizaron por completo a Hugo por un momento.
Cuando volvió a la normalidad, a los pocos segundos, no recordaba lo que había pasado.
-Me decías que no soportabas a tu novia y que te gustaría más salir con otra chica, una tal Ana.-Dijo Susan.-
Hugo había sido manipulado y sus recuerdos habían desaparecido, en ese momento solo recordaba que no quería a Jésica y quería a Ana.
-¿Qué Ana?-Preguntó Hugo.-
-La prima de tu novia Jésica, y me has dicho que no quieres hacerle daño a Jésica, pero es mejor hacerlo ahora que no ocultárselo mucho tiempo.-Aconsejó Susan.-Cuando salgan deberías decírselo. Pero una cosa, no debes contarle que has hablado conmigo, ¿vale?
Hugo asintió y Susan se fue.
Hugo volvió a la sala de espera confuso, pues no sabía qué hacía fuera del edificio.
Al salir las chicas, Hugo preguntó lo que el médico había dicho.
-No es un homicidio, se trata de una simple caída por las escaleras de casa, del patio concretamente.-Dijo Laura.-Resulta que mi madre era hemofílica, y murió desangrada casi al instante.
-Ya, ¿y cómo apareció en tu casa?-Preguntó Hugo.-
-Es forense, no adivino.-Respondió Jésica.-Eso hay que dejárselo a los científicos.
-¿Te he preguntado a ti?-Le preguntó Hugo a Jésica.-
Jésica y Laura se asombraron por el tono con el que Hugo le había hablado.
-¿Estás bien?-Preguntó Hugo.-¿Estás enfadado por algo?
-No..cariño, es solo que...deberíamos dejarlo.-Dijo Hugo finalmente.-
Los ojos de Jésica se abrieron de par en par.
-Cariño, el instituto forense no es lugar para bromas, vamos fuera y seguimos con la tontería.-Dijo Jésica.-
Salieron a la calle y continuaron la conversación.
-¿Qué decías?-Preguntó Jésica.-
-Que es que...no se cómo hacerlo..-Dijo Hugo.-Estoy enamorado de otra persona.
Jésica se sorprendió y se enfadó.
-Hugo, las bromas tienen un límite.-Dijo Jésica.-
-Lo se, pero esto no lo es.-Admitió Hugo.-Antes te diría cualquier escusa, pero sabiendo lo mal que lo estás pasando, prefiero ser sincero de primeras.
-Bueno, supongamos que es verdad, ¿y quién te gusta?-Preguntó Jésica.-
-Promete no enfadarte.-Dijo Hugo.-
-Tranquilo, digas lo que digas eres mi amigo.-Contestó Jésica.-
-Tu prima Ana.-Respondió finalmente Hugo.-
Jésica se enfadó mucho pero como prometió no hacerlo, se contuvo.
-Y dime, ¿qué tiene Ana para que me dejes por ella?, Somos las primas que más se parecen, somos iguales.-Dijo Jésica.-
-No se, pero la tengo mucho aprecio desde siempre y hace pocos días, en el bosque, me enamoré de ella.-Respondió Hugo.-Lo siento.
Hugo besó en los labios por última vez a Jésica y se fue sin más.
Laura vio la cara de su hermana y la abrazó.
-No me lo puedo creer.-Dijo Jésica llorando.-¿qué le ha hecho cambiar de opinión ahora?
Laura pensó en Susan y Jésica se dio cuenta.
-¿Qué pinta ahora Susan aquí?-Preguntó Jésica.-
-Raquel viene de una familia de brujas, y te recuerdo que hemos encontrado datos que confirman que Susan y Raquel son primas lejanas, pero primas.-Respondió Laura.-
-¿Piensas que Susan es bruja?-Preguntó Jésica.-
-Sí, pero no apostaría nada.-Respondió Laura.-Quiero asegurarme antes, y creo saber quién puede ayudarnos...
Querido diario:
Laura ha ido a ver a Ana para obtener información acerca de hechiceros, brujos y demás.
¿Realmente Susan es bruja? Y aunque lo fuera, no se qué tiene que ver esto con Hugo.
De momento voy a tumbarme en el sillón, cosa que llevo sin hacer días y voy a relajarme un poco.
-¿Qué quieres?-Preguntó Ana desde la ventana del salón al ver a Laura.-
-Se que no soy la persona a la que más quieres ver en el mundo, y hazme caso, lo mismo me pasa contigo, pero necesito tu ayuda.-Respondió Laura.-Hugo ha roto con Jésica.
En seguida bajó Ana a hablar con su prima.
-¿Qué ha pasado?-Preguntó Ana.-¿Por qué han roto?
-Eso venía a preguntarte.-Respondió Laura.-Estábamos mi hermana y yo con el doctor Jones viendo los resultados de la autopsia de mi madre y cuando salimos nos dijo de pronto que estaba enamorado de una chica y quería romper con Jésica, y se fue.
-¿De quién está enamorado?-Preguntó Laura.-Porque pocas personas hay como Jess.
-Según él...de ti.
La cara de asombro de Ana era increíble.
Sus ojos azules se abrieron de par en par.
-¿De mí?, Si Jésica y yo somos casi iguales, nos parecemos más que vosotras dos, y además, a mi casi ni me conoce.-Dijo Ana.-Bueno de pequeños alguna vez hemos hablado pero nada más.
-La verdad es que es extraño, además, estábamos viendo los resultados de la autopsia de nuestra madre, si realmente quería dejar a Jésica pero no herir sus sentimientos, ¿por qué se lo dijo allí?-Preguntó Laura.-
Laura observó cambiar la cara de su prima.
-¿Qué se te ha ocurrido?-Le preguntó Laura a su prima.-
-Tengo dos teorías: O ya no aguantaba más y quería soltarlo de una vez por todas, o no era él; me explico: Yo soy bruja y se que hay conjuros para cambiar el estado de una persona.
-¿Un hechizo?-Preguntó Laura.-¿Cómo lo podemos comprobar?
-Los hechizos no pueden desaparecer porque sí, otro hechizo los tiene que anular.-Explicó Ana.-Para anular un hechizo hay que estar seguro de lo que se hace, porque si para anular uno hay que hacer otro más potente o peligroso y esa persona en realidad no estaba hechizada podría ser peor. Para averiguar si está hechizado podríamos buscar comportamientos extraños, que antes no tuviera y ahora sí, ¿cuándo le vas a volver a ver?
-Antes se fue sin más, pero puedo llamarle para verle.-Dijo Laura.-
-Genial, tú llámale y queda con él en la heladería que está cerca del instituto y Alejandro y yo pasaremos por allí para vigilar.-Dijo Ana.-Cualquier cosa que necesites llámame.
-Gracias Ana, y ahora que necesito tu ayuda y has accedido a dármela, quería pedirte perdón por lo de hace años, fue un enfado tonto y lo he convertido en una discusión de años.-Se disculpó Laura.-
-Disculpas aceptadas, pero aunque el enfado fue tonto, lo consideras así ahora, cuando eras pequeña, para tí eso era importante y tu vida cambió por eso, así que te pido perdón.-Se disculpó también Ana.-
Las primas se dieron un abrazo y Laura se fue a casa, llamando a Hugo por el camino.
-Hugo, quiero hablar contigo sobre una cosa de tecnología.-Le dijo Laura a Hugo por teléfono.-Como estudias ingeniería mecánica, igual me podías ayudar.
-Lo intentaré, ¿cuándo nos vemos?-Preguntó Hugo.-
-Mañana por la mañana, en la heladería a la que fuimos el otro día, donde conocimos a Susan, y así de paso desayunamos, ¿vale?
-De acuerdo, hasta mañana.
Al colgar el teléfono llamó a Ana.
-He quedado mañana con él en la heladería, pero era raro.-Dijo Laura.-
-¿Qué has notado?
-Le he dicho que por la mañana y no me ha preguntado la hora, y luego ha dicho hasta mañana, y siempre nos vemos por las tardes.
-Lo del "hasta mañana" puede haber sido un despiste, lo otro no.-Dijo Ana.-Hugo no tiene intención de ir.
-Voy a casa a ver cómo está Jésica, te llamo si hay novedades.-Se despidió Laura.-Adiós.
-Adiós.-Dijo Ana.-
Laura llegó a casa y escuchó desde el patio a su hermana hablar y corriendo entró.
Al entrar vio a Diego y a Elena con su hermana.
-¿Qué hacéis aquí?-Preguntó Laura.-
-Hugo nos dijo lo que había dicho y que creía que Jésica estaba más afectada de lo previsto y vinimos a verla.-Explicó Elena.
-¿No vino él?, cuando Jésica está mal, aunque sea con él suele venir.-Dijo Laura.-
-Dijo que no quería verla para no empeorarlo todo.-Intervino Diego.-
-Elena, ven un segundo por favor.-Dijo Laura.-
Las dos salieron de casa y corriendo se fueron a casa de Ana.
-¿Qué hacemos en casa de tus primos?, ¿No se supone que te llevas mal con Ana?-Preguntó Elena.-
-Por lo que veo Jess te lo ha contado, pero hemos hecho las paces hace relativamente poco y es necesario que hables con ella.-Respondió Laura.-
A los dos minutos apareció Ana.
-Hola, ¿qué tal Elena?-Preguntó Ana.-Llevaba días sin verte.
-Semanas más bien, jajaja.-Respondió sonriente Elena.-Lau me ha dicho que tenía que hablar contigo sobre mi hermano.
-¿Tenéis algo?-Preguntó Ana.-
-Cuando he llegado a casa estaban Elena y Diego y me han dicho que Hugo se sentía mal por haber sido tan cruel pero que prefería no ver a Jess por miedo a empeorarlo todo, y nunca había hecho eso.-Explicó Laura.-
-¿A qué viene esto?-Preguntó Elena.-¿Qué pinto aquí si se lo has dicho todo tú?
-Eres su hermana, sabes más cosas de él que yo, ¿le has notado algo raro cuando te lo ha contado?-Preguntó Laura.-
-No...bueno...parecía confuso, como si no supiera qué pasaba.-Respondió Elena.-¿Pero qué tiene que ver conmigo todo esto?
-¿Tú sabes que soy bruja?-Le preguntó Ana a Elena.-
-Algo me han dicho sí, y antes de que digas nada lo creo, no soy muy desconfiada la verdad.-Dijo Elena.-
-Creemos que a tu hermano le han conjurado.-Dijo Ana.-Alguien pretende hacer daño o a Jess o a tu hermano, o a los dos, y la forma más clara de hacerlo era separarles.
-¿Cómo se hace eso?-Preguntó Elena.-
-Hay conjuros de control de la mente y se pueden anular con otro más fuerte, el problema es que si mi teoría es errónea y sometemos a un conjuro innecesario a tu hermano, la cosa puede ser peor.-Explicó Ana.-Necesito datos cien por cien fiables.
-Todo lo que vea raro te lo diré, dame tu móvil y te llamo.-Dijo Elena.-
Una vez intercambiados los móviles, se despidieron nuevamente y fueron a casa.
Querido diario:
No puedo más. Esto no es normal, algo pasa y no me lo dice nadie.
Pero hay algo en común en todo esto: estas semanas han pasado 3 cosas malas y en las 3 he visto a Susan.
Cuando fui a ver la autopsia de mamá vi a Susan en una pared, pero no dije nada por miedo a parecer una loca que cree ver a la niña por todas partes, pero no cuadra nada.
Como nadie me dice nada, iré a investigar por mi cuenta.
Jésica cerró su diario y saltó por la ventana aprovechando la fuerza que tenía ahora.
Al llegar al suelo estaba allí: Susan.
Jésica se enfureció y corrió hacia ella, pero al llegar algo le impedía moverse: Hugo.
-¿Qué te crees que haces?-Le preguntó Jésica a Hugo.-
-No vas a tocar a Susan.-Respondió este.-Si pones una mano sobre ella, me aseguraré de que no vuelvas a verla.
-¿Qué le has echo?-Le preguntó Jésica a Susan enfurecida.-Eres una idiota, te juro que cuando te despistes encontrarán tu cabeza colgada en una pared.
Susan se quedó paralizada, como si Jésica la hubiera asustado.
-¿Qué me has hecho Jésica?-Preguntó Susan.-No puedo moverme.
-No puedo hacerte nada, no tengo poderes, no como tú.-Dijo finalmente Jésica.-Es inútil que lo niegues, son muchas coincidencias: te ví en el hospital al igual que en la vía de servicio de camino a Ciudad Real.
-Yo no tengo poderes, no mientas.-Dijo Susan.-
-¿Crees que no lo se?-Preguntó Jésica.-Se que eres bruja, y no me lo ha dicho nadie, lo he adivinado sola. Y también se que eres la hermana de Raquel.
-Admito lo de Raquel, pero...¿qué pruebas tienes de que sea bruja?-Preguntó Susan.-Y si las tuvieras, ¿alguien te creería si lo dijeras?
-A ella no, pero a mi sí.-Dijo Ana.-¿Me recuerdas?
Fue una sorpresa para Jésica ver a su prima allí, y aún más sorprendente era verla con Elena y su hermana.
-¿Por qué te van a creer?-Preguntó Susan.-
-Es simple, tengo más años que tú y si he sido capaz de inmovilizarte aún sabiendo que eres muy poderosa, puedo hacer que me crea cualquiera.-Dijo Ana.-Se lo que le has hecho a Hugo y de eso me encargaré más tarde, pero antes voy a acabar contigo.
-Es inútil que lo intentes...Dijo Susan haciendo un esfuerzo enorme por moverse.-Hugo no te dejará.
Al instante Hugo se apartó.
-¿Qué haces?-Le preguntó Susan a Hugo enfadada?-¿Por qué te quitas?
-Porque mereces morir, pero ya que no soy como tú, así de cruel, voy a dejar que Ana se encargue de tí, que sabrá cómo torturarte.-Respondió Hugo.-
Ana se acercó a Susan, la miró fijamente a los ojos y la pequeña se desplomó.
-¿La has matado?-Preguntó Elena.-Porque es lo que se merece.
-No, la he dormido, cuando despierte lo confesará todo y no volverá a hacer daño, en cuanto a Hugo...-Dijo Ana.-¿Estás bien?
Jésica miró a Hugo y rápidamente le besó en los labios.
Ese momento quedó en la mente de todos los presentes, pero especialmente de Jésica, que había recuperado al amor de su vida.
-Perdóname cariño.-Dijo Hugo.-Lo siento de...
Jésica le calló con otro beso y Hugo se lo tomó como una disculpa aceptada.
-En fin, si estos dos han terminado de darse besitos, me gustaría saber si me puedo ir a mi casa.-Dijo Ana.-
-Claro que sí, muchas gracias.-Dijo Jésica.-A todos, de verdad, muchas gracias por ayudarme en esto.
-No hay de que.-Dijo Diego abrazando a Elena.-
-Por cierto Laura, ¿lo de mañana iba en serio?-Preguntó Hugo.-
Ana y Laura se rieron.
-¿Qué de mañana?-Preguntó Jésica.-
-Había quedado con Hugo en la heladería para que Ana investigara el comportamiento de Hugo y averiguar si estaba hechizado, pero ya es inútil.-Dijo Laura.-Aunque si te apetece ir a desayunar, aún podemos quedar todos.
-Por mí vale, además, la comida de hoy no fue nada bien.-Dijo Jésica.-Casi no estuvimos y...
La frase inacabada de Jésica resultó desconcertante.
-¿Y qué?-Preguntó Laura.-
-Nada, nada, era solo que fue extraño.-Dijo Jésica.-Por cierto, Laura, Hugo, os recuerdo que Azucena va a venir en 2 horas y no está lista la casa.
-Nosotros nos vamos, pasadlo bien con Azucena.-Dijo Elena.-Me llevo a Susan, y si preguntan, es mi sobrina que se ha quedado dormida.
Diego, Elena, Ana y Susan se fueron y Hugo, Laura y Jésica entraron en casa a prepararla para cuando Azucena llegara.
A las dos horas, Azucena llamó al timbre.
Hugo abrió la puerta.
-Hola Azucena.-Saludó Hugo dándole dos besos a Azucena.-Que guapa estás.
-Muchas gracias Hugo.-Dijo sonriente Azucena.-Tú también.
Se sonrieron Hugo y Azucena y pasaron al salón, donde estaban sentadas en el sofá Laura y Jésica.
-Hola chicas.-Saludó Azucena.-¿Qué tal la autopsia?
-Resulta que mi madre era hemofílica y se tropezó y al caer por las escaleras se hizo una herida y murió desangrada, aunque aún no puedo entrar en mi cuarto porque lo tienen como prueba del crimen.-Explicó Jésica.-
-En fin, eso demuestra al menos que no la mataron, o al menos no...bueno da igual, ya sabéis por qué he venido.-Dijo Azucena.-Esta mañana prometiste contarme cosas sobre el rollo este de vampiros y tal, y me has hecho venir casi por la noche con el frío que hace, espero que no me cuentes algo que ya se, dado que tengo más experiencia que vosotras dos juntas.
-No lo sabrás, tranquila.-Dijo Laura.-Ya sabes que mi hermana y yo somos vampiros, pero muchos de los que conoces tampoco son humanos.
-¿Quiénes son vampiros?-Preguntó Azucena.-
-No solo hay vampiros, también convives muy cerca de hombres lobo, tanto chicos como chicas.-Intervino Jésica.-
-Imposible, los hombres lobo y los vampiros son incompatibles.-Dijo Azucena.-Llevo 10 años y jamás he conocido a ningún hombre lobo.
-Te puedo presentar a uno o dos, si me dejas hacer unas llamadas.-Dijo Jésica.-
-No valen bromas.-Dijo serie Azucena.-No me podré controlar con un lobo, te lo aseguro, llama si quieres.
-No es necesario.-Dijo Laura.-
Azucena empezaba a pensar que era una broma o que había cámaras ocultas y eso.
-¿Cómo vais a conseguir un lobo en una noche de luna llena?-Preguntó Azucena.-
-¿Hoy hay luna llena?-Preguntó rápidamente Hugo.-
-Sí, ¿por qué?-Le preguntó en respuesta Azucena.-
-Puedo llevarte hasta un hombre lobo, pero antes tienes que decirme una cosa: ¿sabes lo que pasa exactamente con la luna llena?
-Sí, los lobos se transforman.-Respondió Azucena.-
-Si los lobos tienen suficientes años pueden controlarse, pero con luna llena es más dificil.-Explicó Hugo.-¿Sabías que los licántropos adultos pueden transformarse cuando quieran?
-No lo sabía, ¿y tú cómo lo sabes?-Preguntó Azucena.-
-Hugo, no tientes a la suerte.-Intervino Laura.-Estamos en un espacio muy cerrado, si Azucena pierde el control o tú lo pierdes ninguno podrá salir de la casa antes de que esto sea una masacre.
-¿Por qué le dices a Hugo?-Le preguntó Azucena a Laura.-
Azucena se dio cuenta ella misma del motivo, pero no se lo creyó.
-Es imposible.-Dijo Azucena.-Me llevo genial contigo, estamos al lado y no hueles mal ni pasa nada, no puedes ser un lobo.
-Laura tranquila, me puedo controlar, eso sí, una vez que me vea, me iré y mañana lo hablamos, no puedo arriesgarme a quedarme aquí mucho tiempo.
El teléfono de Azucena sonó y esta lo cogió.
-Vale.-Se despidió Azucena.-Era mi madre, tengo que irme, hoy es viernes...¿mañana nos vemos y me demuestras que te puedes convertir sin luna?
-Ningún problema.-Dijo Hugo.-Mañana aquí a las 11:30 de la noche.
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